.


Vamos a por otro discazo. Ahora le toca el turno a Megadeth [wiki], con su obra maestra, el “Rust In Peace”. Tan original nombre proviene de una frase que Dave Mustaine leyó en algún lado, que decía algo así como “May all your nuclear weapons rust in peace”, y que creyó apropiado dada su conciencia socio-política (¿reconocéis alguna cara en la portada del disco?), reflejada en las letras de muchas de sus canciones. Un disco en el que quizás hubiese colaborado como miembro del grupo Dimebag Darrell, si no fuese por que su única condición es que tocase con su hermano, Vinnie Paul, y Nick Menza ya estaba contratado. Y yo casi lo prefiero así: los hermanos Abbott hicieron maravillas por su lado, y la elección de Marty Friedman [wiki] no pudo ser más acertada.

Anéctodas aparte, el Rust In Peace es para mí el mejor disco de Megadeth hasta la fecha, sin desmerecer el resto de su discografía. Salvo “Dawn Patrol”, que nunca ha sido de mi gusto, el resto de canciones me parecen auténticas maravillas. El análisis de la composición deja ver la particular aproximación que hacen tanto Mustaine como Friedman en la guitarra, con riffs tan melódicos como contundentes y originales, al igual que se puede apreciar la mayor claridad creativa respecto a discos anteriores de Megadeth. La pequeña colaboración de David Ellefson aporta una nota distinta pero bien integrada en el conjunto del sonido del disco, y Menza está más que a la altura de las circunstancias. Por todo ello, los escasos 41 minutos del disco se desglosan en piezas musicalmente densas, pero no pesadas, que ofrece un agradable desafio al oyente. En definitiva, un tesoro para los amantes del género.

Sólo una advertencia. Si pretendéis adquirir esta joya, yo recomendaría que intentárais haceros con una copia del disco original. La versión remezclada y remasterizada no ofrece ninguna ventaja clara, prediéndose incluso parte del sonido característico que las canciones han marcado tras más de 14 años. La producción original del disco fue más que buena, y los cambios de muchas canciones hace que simplemente no sean reconocidas como la misma canción, si no como una versión de estudio casi idéntica. ¿Y para qué conformarse con una imitación, pudiendo tener la versión origial? Aparte de eso, las pistas adicionales son realmente prescindibles.

Y ahora, las tabs de rigor:

0 comentarios.

Añadir un comentario