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Segundo concierto en menos de un mes y por partida doble. Creo que ya estoy viejo para estos trotes :P. Menos mal que los artistas que actuaban superan con mucho mi edad XD. Pero vamos a seguir un cierto orden.

Un calor asfixiante es lo que esperaba a los que guardabamos cola con cierta antelación. La apertura de puertas estaba programada a las 19:00, pero no sería hasta bastante más tarde que pudiésemos ir entrando. Lo único bueno de estar esperando es que me encontré con Diego (por cierto, si estás leyendo esto, ya me pasarás las fotos que hicieses), que venía con “la parte contratante” de Viti (Leticia, si mi memoria-pez no me falla), a esperar la aparción del interfecto. Así por lo menos tuve algo de charla mientras esperabamos a que nos dejasen entrar en La Riviera. Por la zona se dejaron ver también algunos personajes del “panorama musical” nacional.

Y llegó el momento de entrar, no si antes percatarse Diego de un par de “curiosidades” en la entrada, como la particular forma de escribir “Charlie Benante” (en la imagen) o “Belladonna” con una “n” (eso es más comprensible).

Para quien no haya estado en La Riviera, es una sala situada en el Paseo de la Virgen del Puerto, justo al lado del Manzanares, lo que hizo que al calor se añadiese un cierto grado de humedad al ambiente bastante molesto. Pero no importaba, porque más tarde empeoraría. En un día tan caluroso, cualquier tipo de sistema de ventilación se ve superado, y antes de empezar los conciertos ya estaba la gente sudando.

Me situé nuevamente en segunda fila, bastante centrado delante del escenario. El equipo de Anthrax [wiki] está todo listo, y tras un rato de espera suena parte de un tema de los Blues Brothers. Entretanto algunos pudimos ver a Charlie Benante, que saludó fugazmente un par de veces poco antes de salir el grupo a escena. La primera canción fue “Among The Living” y a partir de ahí fueron ejecutando un repertorio cuya canción más tardía fue “Got The Time”: todas las canciones fueron de los discos hasta 1990. El sonido dejó un poco que desear, las guitarras debían estar un poco más altas, al igual que la voz. La batería tenía un buen sonido y el bajo estaba bien para el nivel del resto de los instrumentos, aunque personalmente me hubiese gustado que tuviese algo más de presencia.

Antes de seguir debo decir que a mí John Bush sí me gusta como cantante de Anthrax, pero Belladonna lo hizo bien. El otro “viejo nuevo”, el hipermusculado Dan Spitz, tampoco estuvo mal. Había leído unos cuantos comentarios bastante malos sobre su forma de tocar, pero lo que oí estuvo bien. Tampoco es que su guitarra se oyese especialmente definida (ni siquiera en los solos), pero lo que se podía oir no era estridente, e iba bastante bien con la melodía. Aparte de eso el grupo estuvo muy bien en el escenario, moviéndose mucho (especialmente el siempre hiperactivo Frankie Bello, como era de esperar), y buscando al público en todo momento. Y todo esto sudando la gota gorda. Porque el calor que hacía era insoportable. Afortunadamente una botella que lanzó Charlie vino a parar justo a mis manos, aunque abierta y bocaabajo, así que me refresqué algo :P. No sería lo único que caería por mis manos, ya que del concierto me llevo una púa de Spitz (muy normales, ya pondré una foto o algo para que veáis como son; molaban más las de Ian, pero yo no me voy a quejar :))

Aparte de la forma de actuar, lo mejor del concierto fue, para mí, el repertorio. Creo que las reconocí todas, porque todas son de los clásicos. Sólo hubo que esperar a la tercera canción para escuchar “Caught In A Mosh”. Temas como “Medusa”, “Madhouse” o “Efilnekufesin (N.F.L)” se sumaron a un repertorio de imprescindibles en mis listas personales: “Indians”, “Antisocial” y “Metal Thrashing Mad”, entre otros. El concierto tuvo pocas paradas y se llegó relativamente pronto a los bises. Sí, los, porque fueron dos. El primero empezó con “Be All, End All”, a lo cual siguió la introducción, una estrofa y el estribillo de “A New Level” de Pantera, tocado y cantado por Scott Ian. Tras esto Benante se colocó una máscara de Darth Vader para tocar “I’m The Man”, terminando el concierto con “I Am The Law”.

Tras ese tema, el público coreaba sin parar el nombre de Anthrax, mezclado con un “Oeoeoe…” al son de los cuales Belladonna se marcó unas cuantas danzas indias. No sé si lo tendrían planeado, o fue por el clamor de la sala (todos los componentes parecían realmente muy agradecidos por el apoyo del público), pero el grupo volvio a salir para regalarnos un increíble “Deathrider”, con un Benante sobresaliente en la batería (me encantó como toco a lo largo de todo el concierto).

Yo a esas alturas estababa empapado de sudor y con la irritación garganta con la que entré al concierto convertida en una afonía considerable. En todo caso los bártulos de Anthrax fueron retirados con celeridad y el equipo de Dio [wiki] se desplegó en un tiempo bastante reducido. Todo hacía presagiar una actuación relativamente inmediata hasta que al Técnico Gordo-Cabrón de los C*j*nes? empezó a probar el micrófono de Dio. Sólo en decidir que tenía que cambiarlo tadó tanto tiempo como habían tardado los tramoyistas en desplegar todo el equipo. Sinceramente, me sorprendió (negativamente) que alguien como Dio pueda trabajar con un personaje que, a mi parecer, no daba pie con bola. No digo que yo pudiese haber solucionado el problema, pero su parsimonia y la aparente falta de recursos que presentaba retrasaron el inicio de la actuación hasta conseguir el cabreo del público.

Y lo peor de todo es que esa incapacidad repercutió en la actuación posterior. Dio y su grupo salen al escenario y desde el primer momento, con “Killing The Dragon”, se le ve incómodo con el micrófono. Durante toda la actuación hace varios gestos para que o bien le suban le volumen o le arreglen el micrófono, llegando a tener que cambiarlo en medio de una canción. Por cierto, verle con dos micrófonos y sus respectivos cables estuvo bastante chulo, alguien debería anotarlo como posible imagen para sus actuaciones. En ambos casos, desde la zona del público se le oye menos de lo que cabría esperar. A pesar de esto, Dio estuvo realmente cercano, y muy entregado a su actuación. El resto de instrumentos parecen estar bien de nivel, aunque el sonido en conjunto me dio la sensación de escaso, como si le faltase una segunda guitarra, o mejores efectos del teclado. Además, a causa de los retrasos sufridos, la actuación tuvo que terminar invariablemente a la hora convenida con la sala, con lo que no hubo bises ni nada que se le pareciese.

En todo caso, el repertorio tuvo unas cuantas pequeñas joyas: desde la etapa de Rainbow, con el inevitable “Man On The Silver Mountain” (a mí me hubiese gustado algo más rápido, al estilo Rockpalasst del 77), “Stargazer”, “Gates Of Babylon” y “Long Live Rock And Roll”; hasta el último disco, con “Shivers”; pasando por otros temas de su dilatada carrera, como, por supuesto, “Holy Diver”, “Stand Up And Shout”, “Rainbow In The Dark”, “Don’t Talk To Strangers” y “Sunset Superman”. “Heaven And Hell”, de su época en Black Sabbath (yo hubiese preferido, como otros, “Neon Knights”), fue la canción que cerró su actuación.

Como pequeños detalles, el sólo de batería, culminado con un extracti de la obertura de “Guillermo Tell” de Rossinni (realmente divertido), y el sólo de guitarra, en un estilo que no casa particularme con mi gusto, pero que no estuvo mal. Bajo y teclado estuvieron bien en sus papeles.

Y a las 23:30 pasadas acabó todo. Muerto de sed, volví a mi casa, a descansar un poco. Y ahora, a esperar al siguiente.

Se me olvidaba mencionar un pequeño dato-anécdota, por el que tengo que pedir perdón por mi indiscreción, ya que el asunto ni iba ni venía conmigo, y los datos que doy son de marujeo total. En la cola a la entrada estuve esperando detrás de una agradable chica rubia (periodista, que ha trabajado de corresponsal en El Cairo), a la que se le unió en primera estancia otra no menos interesante chica morena (estudiante de 3º de Bellas Artes). Y ahora diréis: “¿qué pasa? ¿que dos chicas guapas no pueden ir a un concierto, cerdo misógino?”, a lo que yo respondería: “Primero, que chicas guapas había más de dos, y segundo, que eso no es lo notable del hecho”. Lo que me parecio chocante es que uno de los que serían los acompañantes de las damas era, si no me he equivocado.. el padre de la morena (hombre maduro, con un polo blanco con el pato Lucas, que cubriría posteriormente con una camiseta de los Judas, manda narices, con el calor que hacía). Y digo chocante porque no conozco a mucha gente que vaya a conciertos con sus padres, y menos esta clase de conciertos (yo con mi padre sólo he ido a conciertos de música clásica). En el momento no les dije nada, seguramente por mi timidez compulsiva y porque tampoco quedaría muy normal, pero aprovecho ahora para quitarme esas ganas de decirlo de encima (sabiendo que ni el uno ni la otra llegarán a leer esto), y felicitar a padre e hija por ser capaces de compartir gustos de esa manera, al igual que Benante y Bello, tío y sobrino respectivamente.

Así pues, los que vayáis a tener hijos, instruidlos desde pequeños para que escuchen a Anthrax y Dio, y disfrutareis de una mejor relación con ellos. Esa es la moraleja de la historia, supongo :P.

1 comentarios.

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  1. 1.

    […] incluyendo a Belladonna y al guitarrista-relojero Dan Spitz [wiki], dicho sea de paso (y ahí estuvo servidor para […]