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Segundo concierto en menos de una semana, y se confirma que me estoy haciendo viejo. Y éste no será el último concierto de este mes.

En fin, la tarde fue agotadora, en contra de lo que inicialemente parecía. Estando haciendo cola para entrar al concierto desde una hora antes de la hora oficial de apertura de puertas, aquello parecía que no tenía mucha actividad, y los miembros de In Flames [wiki] pudieron tomarse algo en el Burger King cercano sin que se formase mucho revuelo. Sólo cuando pasó Björn hubo unas cuantas personas solicitándole autógrafos y fotos, “tortura” a la que se sometió amablemente.

Estabamos bastante cerca de la puerta, así que no tardamos mucho en entrar (no como la ocasión anterior en La Riviera). Además, en esta ocasión habilitaron un segundo punto de entrada, cosa que agilizó bastante el trámite. Por cierto, por la puerta por donde nosotros pasamos no nos arrancaron un trozo del ticket (cosa que me molesta bastante) y sólo hicieron unas pequeñas muescas, para poder conservarlo mejor. Minipunto para los revisores.

Los marselleses Dagoba fueron los encargados de iniciar el concierto, con unas pocas canciones. No había oido hablar de ellos, y tampoco me impresionaron en exceso. El batería me pareció bueno, pero guitarra, bajo y cantante me dieron la sensación de tener un sonido y estilos bastante “genéricos”. En cuanto a su actitud, parecían bastante simpáticos, sin demasiada pose. Es posible que mis expectativas para el resto de la tarde influyesen en mi percepción de su actuación, pero creo que sobraban.

Los propios músicos colaboraron a retirar sus cosas del escenario, y nos quedamos esperando la entrada en escena de los primeros protagonistas de la tarde.

El “suplente”, Roy Mayorga fue el primer miembro de Sepultura [wiki] en salir al escenario, seguido de Paulo y Andreas. Entre los tres empezaron a tocar “Dark Wood of Error”, y Derrick saltó a la palestra justo cuando tenía que empezar a cantar, para darse cuenta que le micro no estaba encendido (cosa que se arregló casi al instante).

Estando situado muy cerca del escenario y en la zona central, el sonido era bastante bueno. El micro parecía algo bajo (sensación que se acentuaba con las partes de doble bombo), y al bajo le faltaba algo de presencia, pero no estaba mal ponderado de volumen. La guitarra sonaba muy bien, y la batería también estaba muy bien equilibrada (contrariamente a la sensación que me había dado en la prueba de sonido).

La actuación del cuarteto sobre las tablas dejó ver el grado de experiencia acumulada por los integrantes de este grupo veterano. Merece una mención especial Roy, que tenía la dificil tarea de cubrir la ausencia de Igor Cavalera (de baja paternal). Por el apellido y la historia del ausente la tarea era doblemente dificil, y Roy superó cualquier expectativa que pudiese tener. Tocó a la perfección todos los temas, incluso sobrado de fuerzas, y dio la apariencia de estar disfrutando cada momento.

A estas alturas es estúpido cuestionar al señor Green como cantante de Sepultura, y el concierto de ayer hubiese sido un argumento perfecto en contra de cualquier detractor que pueda tener. No se me ocurre ningún adjetivo adecuado para definir su actuación, salvo quizás “poderosa”. Se le veía muy entregado, y no tuvo ningún fallo. Andreas estuvo muy pendiente del público también, buscando el contacto visual, respondiendo a la gente y ofreciendo un sonido con su guitarra tan característico como bueno. Además, entre algunas canciones hizo amagos de temas como “Back In Black”, que arrancaron más de un aplauso. Paulo estuvo menos activo que sus compañeros, pero tampoco se le puede decir que no lo diese todo para hacer la mejor actuación posible.

El setlist fue bastante acertado para mi gusto personal, tanto por los contenidos como por la duración. Aparte de la canción mencionada, tocaron “Convicted in Life” y “Burried Words” del Dante XXI, entre las que sonaron temas perfectamente identificables, como “Refuse/Resist”, “Dead Embrionic Cells” o el añejo “Troops of Doom” (con Derrick tocando la guitarra rítmica). “Choke” y “Come Back Alive” fueron otras muestras de las canciones de la alineación actual del grupo, que compaginaron con otros ya clásicos, como “Beneath the Remains”, “Arise”, y “Roots Bloody Roots”, que cerró el concierto del grupo.

Y a esperar a los segundos protagonistas.

Empezaré por decir que hay que estar bastante loco para salir después de Sepultura a tocar un concierto de hora y media larga. La gente que me rodeaba parecía estar tan agotada como yo, sudando e intentando recuperar algo de fuerzas. Con todo, esperabamos con cierta impaciencia la salida de los suecos, que se retrasó ligeramente dado el montaje de luces que tuvieron que colocar en el escenario.

Comenzó a sonar la intro/outro “Your Bedtime Story is Scaring Everyone” (me gustó más el comienzo de la última vez que les vi, con la musiquita del principio de Austin Powers) y se metieron en el concierto con “Pinball Map”, “Leeches” y “System” (tres segundas pistas, curioso). El juego de luces era impresionante pero excesivamente orientado hacia el público, lo que lo hacía bastante molesto, ya que no se veía bien al grupo.

Por otro lado, el sonido no era tan bueno como el de Sepultura: la batería enterraba a casi todo lo demás, especialmente a la voz, que tenía un volumen ínfimo (agravado por la forma habitual de cantar de Anders). Al menos se escuchó la precisa actuación de Daniel. Lo curioso del asunto es que Daniel es, a mi limitado entender, un excelente batería (dentro de lo que hace), y anoche lo hizo realmente bien, pero, en comparación con Roy, no resultó tan espectacular. El bajo tenía un sonido claro y las guitarras se oían bastante bien.

El repertorio de canciones fue bastante extenso, aunque, con todo, no cubrieron todos los clásicos. Del último disco, Come Clarity, tocaron unas cuantas: la pista homónima, “Crawl Through Knives”, “Scream”, “Vacuum” y “Take This Life”, que yo recuerde ahora mismo. También hubo espacio para rememorar temas ya tradicionales, como “Behind Space” (sin intro de “Fuckin’ Hostile” :(, aunque la precedió una pequeña gracia acerca del aparentemente escaso número de personas familiares con la música de los origenes del grupo) o “Moonshield”. No faltó el “Episode 666”, y me sorprendió gratamente la inclusión de temas del Colony como “Embody the Invisible” y “Insipid 2000” frente a otros habituales (como “Ordinary Story”). Eso sí, eché en falta “Jotun” y/o “Food for the Gods”. Del Clayman cayeron la canción inicial, “Bullet Ride” y, cómo no, “Only for The Weak”. También se pudieron escuchar “Drifter”, “Trigger” y “Cloud Connected” del Reroute to Remain (aparte de la mencionada anteriormente). El concierto lo cerraron (nuevamente para mi sorpresa) con “The Quiet Place”, “Touch of Red” y “My Sweet Shadow”, en ese orden, todas del Soundtrack to your Escape.

Como se puede ver, fue un concierto bastante completito, y también agotador. Acabé en una de las primeras filas, con todo el cuerpo dolorido de los empujones y saltos, y empapado de sudor. Al menos me sirvió para coger una púa de las que lanzaron al público (bastante chula, por cierto).

Y eso es todo. El próximo concierto a finales de mes.

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