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Segunda vez en algo más de un año que veo a Paul Gilbert en directo y cada vez me gusta más. En esta ocasión pude ver también a José de Castro, aunque estuvimos a poco de perdernos su actuación.

No habíamos estado antes en la sala Live! y nos costó un poco encontrar el lugar. Llegaríamos sobre las 20:30 y no había nadie esperado en la entrada. La entrada a la sala dentro del local tampoco tenía apenas gente, con lo que entramos directamente.

El lugar no es muy grande y tiene algún lugar donde la visibilidad del escenario es algo más reducida pero es un sitio bastante cómodo. Como de costumbre, buscamos un lugar cercano a la mesa de mezclas y esperamos al comienzo del primer concierto.

José de Castro (Jopi), guitarrista madrileño del que no conocía nada (salvo que es/era maestro del maestro de un conocido), salió a escena sin compañía. Parecía bastante contento y se mostró muy simpático cuando, al ir a empezar su repertorio, su guitarra se quedó sin sonido. Estuvo un rato bromeando sobre el escenario (“la siguiente canción se llama ‘Silencio Absoluto’…”) y tuvo que retirarse para volver a salir al poco rato, entre los aplausos del público.

A lo largo de una hora aproximadamente Jopi tocó temas de sus tres discos, acompañado de unas pistas pre-grabadas en lugar de un grupo. Es el primer concierto de los que he ido en el que he visto esto y no me parece una mala idea, aunque para mi gusto le resta un poco a la experiencia y el sonido del directo.

Tengo que reconocer que no haber oído antes ninguno de los temas hizo que me costase más conectar con ellos durante el recital. Para mi oído inexperto era difícil encontrar puntos a los que engancharme en los temas y los conceptos de composición y técnica que utilizaba me superan.

Y no digo que fuese poco accesible. De hecho, creo que es un tipo de música bastante fácil de entender y apreciar pero es de los que “te tiene que gustar”. Tiene elementos de rock, funk, fusión y pop entre otro muchos estilos y siempre hay algo que resulta por lo menos interesante. Jopi usa además todos estos componentes con mesura, lo que resulta bueno para quien pueda apreciar la música pero quizás no tan bueno para los que nos gusta igualmente el espectáculo.

Con todo, la actuación fue entretenida y agradable y la hora aproximada de duración del concierto pasó bastante rápida. No podría señalar un punto más destacado que otro, porque todo el repertorio fue de alto nivel, aunque me gustó cómo hizo slap&pop con la guitarra. Terminado su recital, el músico madrileño recogió sus bártulos y se retiró entre merecidos aplausos.

No hubo que esperar demasiado para que la troupe de Paul Gilbert saliese a escena. Eran los mismos que en la ocasión anterior, salvo Craig Martini, quien sustituía a Mike Szuter en las tareas de bajista. Aparentemente Craig había tocado el bajo en The Szuters y Paul ya le conocía.

Gilbert empezó el concierto con ganas y desde el comienzo el sonido fue excelente, al menos desde la zona de la mesa de mezclas. Más que la acústica de la sala, me atrevería a decir que el equipamiento de la misma y el trabajo de los técnicos de sonido (a los que tengo que agradecer la hoja del setlist) fueron los responsables del buen resultado. En algún momento los teclados de Emi sonaron a un nivel más alto de lo que esperaba pero en ningún momento fue algo ni siquiera remotamente disruptivo. De hecho, me pareció interesante poder apreciar un poco más el trabajo de la señora Gilbert.

Como se puede ver en el post anterior, el repertorio estuvo centrado sobre todo en Silence Followed By A Deafening Roar, aunque abrió el concierto con dos temas de Get Out Of My Yard. Con “Silence Followed By A Deafening Roar” y “Eudaimonia Overture”, que tocó una tras otra, presentó su último disco. Antes de “Norwegian Cowbell” cedió parte del protagonismo a su mujer, Emi, quien fue la encargada de darle al cencerro mientras tocaba los teclados.

“Scarified” fue el primero de los tres temas de Racer X que tocaron y fue presentado por Paul con un pequeño ritmo tocado con la guitarra, animando a corear al público. Este tema dejó patente el increíble nivel de Craig con su bajo. Aparte de su destreza y técnica con el instrumento me gustó la actuación que tuvo: muy activo, realizando incluso pequeñas “coreografías” con Gilbert. Los tres acompañantes del guitarrista estuvieron, en mi humilde opinión, impecables.

Con “Suite Modale” volvieron a los temas del último disco. Gilbert cambió de guitarra y se colocó frente a Emi para tocar esta pieza, mientras que Jeff y Craig se tomaban un pequeño descanso. Me gustó el contraste entre las piezas suaves y las más fuertes, especialmente cuando atacaron “The Gargoyle” (que Paul nos enseño a “cantar” a base de “Yeah!”) y pasaron a “I Cannot Tell A Lie”.

“Jackhammer” fue el único tema de Space Ship One del repertorio y sirvió para el lucimiento de Jeff Bowders, con un sólo de batería. Jeff tuvo una actuación excepcionalmente sólida que se vio beneficiada de la buena mezcla en los niveles de sonido de los instrumentos, con un volumen ni muy alto ni muy bajo.

“Bronx 1971” introdujo una vena un poco más funky, precediendo a la genial “Burning Organ”. Uno de los teclados Korg de Emi hizo de órgano para este tema en el que Paul nos volvió a animar a cantar. Tras “Technical Difficulties” el señor Gilbert explicó que normalmente saldrían del escenario para volver más tarde pero que quería seguir tocando.

Aparte de las presentaciones de los músicos y las canciones y de repetir el título de su último disco en más de una ocasión, Paul no tuvo que decir demasiado. Se mostró jocosamente frustrado con la poca altura del techo del escenario, que le impedía hacer sus poses y causó que en más de una ocasión golpease por accidente su guitarra (explicando posteriormente que ese era un nuevo movimiento). Afortunadamente parece que es un tipo bastante alegre y dijo que utilizaría su enfado con el techo para tocar con más agresividad.

En ese momento tuvo que parar un segundo para desenmarañar los cables de los cascos y de la guitarra, sin darse cuenta que para su siguiente canción tenía que cambiar de instrumento de todas maneras. Cuando empezó a tocar la parte más reconocible de “To Be With You” la gente aplaudió pero él se paró y decidió hacer una segunda toma, que fue acompañada por el público. Paul se mostró bastante contento con el resultado de esta segunda toma y con la forma de cantar del público, diciendo “you’re beautiful”.

El amago de “To Be With You” fue el precursor de la única canción de Mr. Big del concierto, “Green-Tinted Sixties Mind” [03m28s], para la que Paul tomó también el papel de cantante. Para la buena voz que tiene no cantó demasiado, aunque si tuvo un pequeño momento en el que tocaba una serie de licks con su guitarra, cada vez más agudos, y se hacía el mismo la réplica cantando, hasta que no poder llegar al tono que él mismo había hecho con su guitarra previamente.

Para la versión de “Red House” sacó otra guitarra, que utilizó en las siguientes canciones también. El hecho de no tener muy claro si King Kong era americano o japonés (algo que tuvo que aclarar Emi) no le impidió a Paul presentar su mezcla de King Kong con un vikingo, “Viking Kong”. “Down To Mexico” tuvo también una pequeña introducción con la guitarra y el concierto terminó con la versión de “Long Live Rock” [03m50s] de The Who.

Sobre el escenario, Paul Gilbert y cía. son un grupo muy divertido, que parece que se lo pasan verdaderamente bien tocando. Sigo manteniendo que Gilbert es un virtuoso que no se deja atrapar por su técnica. Si a esto se le añade que sabe perfectamente cómo transmitir su entusiasmo por la música en sus conciertos, el espectáculo está garantizado. Además, siempre resulta gracioso ver a un guitarrista tocando a velocidades de infarto con cara de “quiero estornudar pero no me sale”.

Aunque duró casi dos horas, el concierto se me hizo muy corto, lo que es casi garantía de que no me perderé el próximo, cuando sea. Se lo recomiendo a las dos personas que hayan llegado hasta aquí, aunque no hayan leído nada de lo anterior. 😛

1 comentarios.

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  1. 1.

    […] las lecciones que el guitarrista dio en su última gira a los que adquirieron un pase VIP. Yo sólo asistí al concierto y ya me lo he descargado gratis en formato PDF desde Random Chatter Music. Es un trabajo realmente […]