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Las pocas opiniones que leí al día siguiente del concierto en las versiones digitales de periódicos de tirada nacional se caracterizan, con la excepción de la de ABC, por dos cosas: abundancia de retórica poco informativa y errores en al menos uno de los títulos de las canciones citadas (mi favorito: “You shoot me all night long”, repetido hasta dos veces en éste artículo de ElPais.com). Que nadie se lo tome como un reproche: entiendo perfectamente que no son crónicas sino impresiones que, además, tienen que redactar en tiempo récord. Tampoco puedo criticar estos artículos, ya que yo hago exactamente lo mismo en mis “crónicas”. Por fortuna, este blog sirve para anotar mis apuntes e impresiones, no para informar.

Bueno, al tajo, que ya me he entretenido demasiado.

Aunque existía la posibilidad de aprovechar la entrada de pista para coger un buen sitio, no me coordiné bien y al final entramos tarde al concierto. Llegamos a ver 15 minutos de The Answer, que se me antojaron muy escasos. Nos colocamos al lado derecho de la mesa de mezclas, pegados a la grada para no molestar. Desde esa posición el sonido no era malo, aunque yo había perdido un tapón y estaba tapándome un oído como mejor podía. Afortunadamente, lo recuperé al encenderse las luces. Gracias a los que me ayudaron a buscarlo.

El ambiente era bastante bueno. En la zona en la que estábamos no había demasiada gente. Evidentemente, siempre hay algún capullo que confunde pasarlo bien con hacer el payaso pero los pobres no pueden remediarlo, son escasos. La gente se entretuvo durante la espera como mejor pudo, con alguna chica “animando” al personal desde la grada. El hilo musical de blues ayudó a pasar el rato.

Lo que ocurrió después fue un ejemplo de un plan ejecutado a la perfección. AVISO: si lo vais a presenciar, merece la pena no saber nada del concierto y disfrutar del espectáculo. Son las nueve y media y las luces se apagan. En la pantalla gigante central se muestra un corto de animación [02m51s] en el que los miembros de AC/DC aparecen como tripulantes de un tren que se dirige a la ciudad a toda máquina. Dos jóvenes de estilizada figura intentan detener la locomotora, empleando todos sus “talentos” contra un demónico Angus. Fracasan en su empeño y la locomotora se estrella con un gran estruendo, apagándose la pantalla. El monitor gigante se separa y una locomotora enorme surge sobre el escenario. Empieza el concierto con “Rock N’ Roll Train”.

Desde el primero momento todo resulta impresionante. La puesta de escena sólo es la guinda del pastel de una operación perfectamente medida: un escenario enorme, presidido por la locomotora, con una pasarela que se adentra hasta el centro de la pista y pantallas a los laterales con los detalles de la actuación. El sonido en nuestra posición (y con tapones) es perfecto. La batería suena clara, con un bombo grave pero que no hace retumbar el recinto ni ahoga el resto del sonido. El bajo se oye cuando se tiene que oír y las guitarras mantienen un nivel perfecto, complementando el del micrófono. Y, por supuesto, estaba El Grupo.

Cuatro viejos que dan la impresión de poder patearle el culo a quien se les ponga por delante salen al escenario para actuar como llevan haciéndolo durante años. Con un guión perfectamente estudiado, los australianos fueron atacando uno a uno los temas de un repertorio de casi veinte temas, entre los que había unos cuantos del disco de la gira. Quizás fueron los únicos puntos en los que el concierto bajo de intensidad. Por ejemplo, “Big Jack”, uno de los temas más animados del disco, palidecía tras “Hell Ain’t A Bad Place To Be” y “Back In Black”. Claro que con “Dirty Deeds Done Dirt Cheap”, “Shot Down In Flames” y “Thunderstruck” una detrás de otra no había tiempo para relajarse.

Con todo, es posible que la gente de AC/DC lo tuviese previsto. “Black Ice” sirvió para aminorar el ritmo lo suficiente como para entrar en “The Jack” con el ánimo adecuado. Durante la canción varias chicas del público fueron enfocadas por las cámaras, incluida la chica de la grada que quería seguir “animando” a la gente. Yo me pregunto si las chicas señaladas por la cámara mostrarían el mismo entusiasmo si supiesen que la letra de la canción juega con la idea de que la chica protagonista del tema tiene gonorrea 😛 . En esta canción Angus aprovechó para hacer su ya tradicional strip-tease, hasta mostrar los gayumbos.

Brian Johnson se situó al final de la pasarela para poder coger carrerilla y saltar, colgándose de la campana que descendió sobre el escenario para marcar el inicio de “Hells Bells”. Se notó el esfuerzo del cantante en cada palabra de las canciones, lo que no le impidió clavar clásicos como “Shoot To Thrill”. Volvieron al último disco con dos temas seguidos. El primero, “War Machine”, estuvo acompañado de otra animación en la pantalla del escenario, con bombardeos de guitarras Gibson, una estatua gigante de Angus que andaba y tanques. “Anything Goes” no pudo competir con “You Shook Me All Night Long”, también acompañada de imágenes en las pantallas laterales. Para esta última Angus y Malcolm requirieron unos segundos para afinar las guitarras.

Con un concierto plagado de clásicos, la gente no paraba de corear, y el comienzo de “T.N.T.” no fue menos espectacular que la muñeca hinchable gigante que cabalgó la locomotora sobre el escenario al llegar el turno de “Whole Lotta Rosie”. Me hizo gracia que tuviesen a alguien molestándose en agitar la pierna de la muñeca para que ésta siguiese el ritmo de la canción.

Yo estaba ansioso por escuchar “Let There Be Rock” y no me decepcionaron. Aunque tenga una de las líneas de bajo más monótonas para Cliff Williams y Phil Rudd ya no haga los dieciseisavos en el charles, el tema sigue siendo espectacular. Gran arte del mérito la tiene Angus. La venda que llevaba en la rodilla se desprendió a base de ponerse de rodillas y por estar sudando como un pollo asado, que imagino sería por lo que llegaría a necesitarla previamente.

Ninguno de los componentes de AC/DC son músicos virtuosos y Angus no es una excepción. Tampoco son un grupo especialmente original, y los sólos de Angus no son piezas musicales innovadoras. Claro que, cuando se poner a correr por la pasarela hasta el centro de la pista y una grúa hidráulica lo eleva mientras no para de tocar, para tirarse sobre el suelo de la plataforma elevada y seguir tocando entre convulsiones, es difícil no quedarse con la boca abierta.

El guitarrista jugó con el público durante un buen rato antes de terminar la canción y “cerrar” el concierto. Evidentemente, nadie se movió de su sitio hasta que un humo iluminado con luces amarillas y rojas empezó a brotar del centro del escenario y Angus surgió entre la bruma, armado con un par de cuernos. Comenzaba “Highway To Hell” y el Palacio de los Deportes cantaba con el grupo mientras la locomotora escupía llamaradas. El final auténtico llegó con “For Those About To Rock”, con cañones montados sobre el escenario. Los petardazos que soltaron para despedirse retumbaron en todo el recinto (e hicieron alegrarme aún más de llevar los tapones puestos).

Dos horas de rock que no creo que decepcionasen a nadie. Seguramente se me haya escapado algún detalle en el que me fijé en su momento pero me van a tener que disculpar si es el caso. Cosas de la edad. 😛

5 comentarios.

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  1. 1.

    Gracias por avisar!!!he parado de leer justo a tiempo aunque me he quedado con las ganas. Dentro de un mesecillo volveré a este post para intercambiar impresiones.

    Me alegro de que lo disfrutaras!

  2. 2.

    una buena crónica xD
    hoy te veo

  3. 3.

    Coincido, muy buena crónica.
    Y no coincido en una cosa. El tio del periódico suele ser un currito y en el 90% de los casos da la impresión de que el concierto le importa un carajo. Para mi que eso es cierto.
    Las tuyas están infinitamente mejores de media, más aún después del electric donde después de ir pude comparar las tuyas con las de los medios habituales.
    Podrían estar sordos y habrían escrito lo mismo.

    Por cierto, ¿nos veremos en el de metallica? espero que vayas.

    Un saludete

  4. 5.

    Yo iría por slipknot y por machine head …
    esta se la tengo que decir a mi hermano