.

Ahora que ya poseo un segundo instrumento musical he pensado que el siguiente paso es acomodar un cuarto para que quede como el que se puede ver en Music Room panorama en Suecia de 360 Cities, señalado la semana pasada en J-Walk Blog:

A music enthusiast’s room with his guitars and some othe instruments, his stero equipment and of course echo free walls for playing or listening to music.

Así cuando tenga uno de cada, como sugería ayer Javi, tendré un sitio donde colocarlos.

14 comentarios.

Añadir un comentario

  1. 1.

    Ergo estás de acuerdo conmigo…

    Nuestros amigos emparejados sin proyecto de hijos a corto plazo van haciéndose con viviendas que cumplen ese requisito llamado “cuarto de música”, curiosamente, llamado así, tal cual. Nosotros no tenemos otra que acomodar las guitarras, el bajo, la mandolina y los instrumentos del Rock Band en el salón, colgados como jamones, generalmente.

    Para lograr tu objetivo, te sugiero como siguientes compras un sitar, un piano de cola, un arpa, un hang (y si no lo quieres tocar me sé de tres candidatos a hacer uso de él, ¡sé un buen mecenas!) o una batería modelo Keith Moon. Con armónicas, panderetas, maracas, kazoos y arpas de boca, te aseguro por experiencia que el mejor punto de negociación al que puedes aspirar es a un cajón de 40x40x20cm.

    La frase que da inicio al post es fulminante… “Ahora que ya poseo un segundo instrumento musical”. Si fuera una chica diría “Ohhhh, qué moooonooo….”. Pero como soy un enfermo musical, no me puedo creer que seas capaz de vivir con tanta afición a la música y te hayas resistido a todos esos pequeños y grandes instrumentos accesibles al bolsillo y a cualquier intérprete…

    Ale, a seguir comprando!!!!

  2. 3.

    Ya, si yo tampoco tengo talento, si nos juzgamos así de duramente 🙂

    No al menos para todos los instrumentos… Es por la mera diversión de probar, probar y probar… A lo mejor lo que sí tengo es el tiempo, que creo que tampoco 🙁 y el espíritu consumista, eso seguro que sí! 😀

    Lo guay es que a este ritmo, dentro de 63 años (por ejemplo) seguramente nadie se te ponga por delante para montar tu pequeño rincón musical… 🙂

  3. 6.

    Sereis mariquitas…
    menos talento y más instrumentos!
    yo ya tengo la dulzaina, bandurria, laúd, ocarina, pelirroja, española e incluso una botella de anís! (o era de ballantines… no me acuerdo)

    Algún día aprenderé a tocarlos, pero mientras tanto ligaré! juas juas