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Tengo la idea de adquirir en algún momento una batería electrónica para uso casero, como comenté hace un par de años. Aunque de momento tenga este propósito aparcado, el otro día me llegó el anuncio de la nueva batería electrónica Roland TD-1KPX2 y me hizo volver a considerar esta posibilidad para un futuro.

Roland TD-1KPX2.

Su precio queda fuera del presupuesto que, en mi caso, sería razonable pero sus componentes parecen acercarse a los de la que todavía me parece la opción más tentadora dentro de la gama de Roland, la TD-11KV. Para verlo un poco más claro, he hecho lo mismo que la otra vez: hacerme una tabla sencilla comparando los componentes de una y otra batería. He intentado recoger los precios que he podido localizar de cada componente, a fecha actual — finales de septiembre de 2017. Como Roland fija los precios de sus productos probablemente no haya mucha variabilidad en los mismos entre comercios.

TD-1KPX2 (1,075€) TD-11KV (1,390€)
Módulo ¿TD-1? TD-11 (585€)
Caja PDX-8 (168€) PDX-8 (168€)
Tom (×3) PDX-6 (159€) PDX-6 (159€)
Crash (+1) CY-5 (88€) (+ ✗) CY-12C (158€) (+ ✔)
Ride CY-5 (88€) CY-13R (177€)
Charles CY-5 (88€) + FD-9 (175€) CY-5 (88€) + FD-8 (98€)
Bombo ? KD-9 (177€)

Por características y precio creo que sigo prefiriendo una TD-11KV, aunque yo diría que la TD-1KPX2 ofrece más de lo que yo probablemente supiera aprovechar. Además, esta última tiene la ventaja clara de poder dejarla plegada cuando no se estuviera usando. De todas formas, si tengo el espacio para tener la batería montada, no estoy muy seguro de querer estar desplegando y plegando un instrumento de 15 kg cada vez que fuera a tocarlo. Tendría que ver si es suficientemente compacta para tener un sitio fijo en algún rincón.

Claro que eso me lleva de nuevo a una de mis mayores dudas, que es si su tamaño me permitiría tocarla con cierta comodidad. En su momento llegué a probar en tienda tanto la TD-4KP (otro modelo plegable) y la TD-11KV, aunque tal y como estaba montada esta última quedaba todo demasiado bajo para mí. Tendré que intentar probarlas con un poco de calma en algún momento.

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Veo en GearGods algo para ir a juego con el bombo de Remo Belli: una caja de más de 70 cm de diámetro y 15 cm de fondo.

La caja GONG — La caja más grande del mundo tiene 6″ de fondo y 28″ de diámetro, con armazón y aros de latón sin baño y tres sujeciones de bordonera que dan para nueve variaciones distintas y un montón de INSPIRACIÓN. ¡Es Una Caja ENORME!

En la ficha del fabricante aclaran que cada uno de estos bicharracos se hace bajo pedido por $2,850 y tiene un tiempo de espera de 10 semanas. Y si dinero, tiempo y espacio para almacenarlo no son obstáculo para un comprador potencial pero no sabe bien cómo puede sonar, han hecho una serie de vídeos con distintas afinaciones: “abierta baja” [01m32s], “seca media” [01m00s] y “alta” [01m00s].

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Un poco de rebote, me entero de la campaña en Kickstarter para financiar Freedrum, un proyecto del estudio malmoguiense Block Zero. Cortando, pegando y traduciendo:

Freedrum es una batería virtual que cabe en tu bolsillo. […]

[Se trata de unas pastillas en cuyo interior] hay una PCB con un giroscópio que detecta movimientos y los interpreta como si fueran golpes en una batería. [… Estos] se traducen a [una señal] MIDI [que] se envía por Bluetooth a [una] aplicación que pueda reproducir los sonidos. […] Utiliza el estándar Bluetooth LE MIDI, que ofrece una latencia muy baja.

[…]

Simplemente ajusta los sensores en tus baquetas, sincronízalos con tu teléfono y llévalos donde quieras. […] Freedrum está alimentado por una pequeña batería LiPo de alta capacidad, que puede cargarse por completo en poco menos de una hora y ofrece suficiente potencia para mantener [el dispositivo] funcionando durante siete horas de [uso continuo].

[…]

[Está diseñado] con un único botón que enciende el dispositivo y lo calibra para que puedas empezar a tocar lo antes posible. Incopora un LED sobre el botón que indica los niveles de conexión y batería.

Un dispositivo Freedrum en una baqueta Vic Firth.

El proyecto ha superado el 200% de su objetivo de financiación, aunque la campaña todavía durará catorce días más. Las recompensas para los inversores tempranos hace tiempo que se agotaron, pero siguen estando disponibles las opciones de invertir en un paquete normal de dos sensores por $89 o uno doble con cuatro sensores por $169, que se recibirían en agosto de 2017. Los que busquen cacharrear con le invento pueden invertir $199 en un kit de prototipado que incluye sólo el circuito impreso y un contacto con los ingenieros software del proyecto, con una fecha tentativa de entrega de marzo de 2017.

A pesar de resultar interesante y curioso, creo que seguiré ahorrando para comprarme una batería electrónica para uso casero, como ya dije cuando mencioné Aerodrums.

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Hace unos meses alguien me pasó el enlace a uno de los vídeos de cronologías a la batería de Kye Smith y ahora no soy capaz de recordar por qué no lo puse aquí por aquel entonces. Afortunadamente, hace unos días vi el último vídeo que ha publicado y esta vez sí lo he anotado:

Nirvana: A 5 Minute Drum Chronology - Kye Smith [4K] [00:05:09]

La primera vez que toqué con público fuera del local de ensayo Club Musical Delta fue en uno de sus eventos, el November Rain de ¿2004? Mi memoria falla bastante, pero creo que la primera canción fue “Paranoid” de Black Sabbath [02m34s], acelerada bastante debido a mis nervios, seguida de “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana [04m37s]. Ver como otra persona la interpreta, aunque sólo sea unos segundos, me hace desear tener una batería en casa —y, sobre todo, el tiempo para usarla— para poder volver a tocarla. ¿Me acordaré? A fin de cuentas, ya han pasado más de diez años.

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La imagen anterior muestra una batería virtual. O, para ser más exactos, un controlador MIDI basado en movimientos como los que se hacen al tocar una batería. Lo único que requiere, aparte de lo que se muestra en la fotografía, es una PlayStation Eye y un ordenador con el programa adecuado. La cámara hace un seguimiento de los elementos reflectantes y el software traduce los movimientos capturados a los equivalentes sobre una batería.

Aunque hay múltiples vídeos de este invento desde 2014, incluyendo uno con unos cuantos bateristas probándolo en el NAMM del año pasado [00m59s], he visto que este año lo han emparejado con el Occulus Rift como se ve en este vídeo [01m16s].

Se supone que se puede comprar en Amazon por unos 175€, aunque ahora mismo no está disponible, y no parece una mala manera de emular a Rowan Atkinson a la batería. Con todo, creo que seguiré ahorrando para comprarme una batería electrónica para uso casero.