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Una de las cosas que he podido ver con calma en las semanas pasadas ha sido la charla sobre la creación de la banda sonora de DOOM en GDC 2017 que Mick Gordon dio el 1 de marzo pasado:

Una mirada detallada al proceso de composición, las técnicas de producción y las filosofías creativas tras la infernal banda sonora para la cuarta entrega de la franquicia seminal de los FPS, «DOOM».

El compositor Mick Gordon («Killer Instinct», «Wolfenstein: The New Order», «Need for Speed») [habló] sobre cómo crear una banda sonora para un FPS moderno de alta intensidad que ocupe un lugar descaradamente central, atraiga a los fans y se mantenga fiel a la franquicia.

Cubriendo [temas como] diseño sonoro musical, técnicas de síntesis, aproximación a la composición, música interactiva, mezcla, trabajo remoto y generación de ideas, Mick [charló] sobre los detalles tras la creación de una banda sonora agresiva que engancha al jugador al tiempo que apoya el juego.

La charla se puede ver desde hace unos días también en YouTube con el título DOOM: Behind the Music [01h00m56s] y resulta interesante y entretenida, incluso para un profano en la materia como yo. Gran parte del mérito es el entusiasmo de Gordon al hablar del tema, pero también la abundancia de detalles curiosos para la relativa corta duración de la presentación.

Para empezar está la cadena de efectos que montó para crear los sonidos a partir de señales sinusoidales, cuyo esquema se puede ver en el vídeo anterior:

Esquema de la cadena de efectos montada por Mick Gordon para crear los sonidos de DOOM.

Una de las razones para montar este monstruo fue la instrucción de id Software de no usar guitarras. Otra fue buscar una forma distinta de producir sonidos, empeño que le llevó a rememorar lo que le gustaba de Doom 3. El juego contaba con una pista producida por Chris Vrenna, uno de los miembros originales de Nine Inch Nails. Esto le hizo recordar que NIN salieron de gira con David Bowie, lo que a su vez le condujo a recapitular una anécdota sobre la grabación de «Heroes» y el ingenio del ingeniero Tony Visconti. Resulta curioso, al menos para mí, cómo esto inspiró el diseño del sistema esbozado por el esquema anterior.

También me resulta curioso conocer cómo consiguió saltar la «prohibición» del uso de guitarras experimentando con MORPH de Zynaptiq (previamente diseñado por la liquidada Prosoniq), algo que cuenta en el último tercio de su presentación. El software mezcla sonidos de una manera similar a la técnica de transferencia de estilos aunque aparentemente no se utiliza este método, si se hace caso a la respuesta de Zynaptiq al comentario de Alex J. Champandard en twitter. Sea como sea, Gordon lo utilizó para mezclar el sonido de una guitarra de nueve cuerdas con el de la motosierra del juego.

El instrumento en cuestión era una Schecter Damien Platinum-9 que acabó dando a un amigo suyo en un grupo “heavy”. No sé es si este amigo suyo podría ser Matt Halpern de Periphery, con quien contó para tocar partes de la banda sonora del juego en directo para la edición de 2016 de The Game Awards [04m21s] acompañados de Sascha Dikiciyan (Sonic Mayhem). Lo que sí sé es que en dicha actuación llevaba una Mayones Regius 8 negra que también utilizó en el proceso creativo junto a una Ernie Ball Music Man JP7, por lo que dice él mismo en esta entrevista para Origin Effects.

Las guitarras se pueden ver en acción en el mini-documental de dos vídeos también titulado DOOM: Behind the Music [07m35s] que ponía el año pasado por aquí, hablando del mensaje oculto en la banda sonora de DOOM. Ese es otro tema que también toca en su presentación, señalando que hay otro mensaje oculto en la banda sonora del que nadie se hizo eco. Los que quieran saber de qué se trata pueden saltar directamente al minuto 43 del vídeo.

Por último, por si alguien no ha tenido oportunidad de disfrutar el resultado final de todo lo que cuenta en la charla, se puede escuchar la banda sonora completa de DOOM en YouTube [02h08m13s].

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Estoy tan desconectado que ni siquiera me había enterado que había salido el nuevo Doom. Aparentemente, es bastante bueno, y espero poder comprobarlo en algún momento.

De todas formas, aunque lo hubiese jugado, dudo mucho que me hubiese dado cuenta de lo que reportan en Kotaku: al menos uno de los temas de la banda sonora oculta en su espectrograma ciertos símbolos.

La imagen anterior sale uno de los múltiples vídeos en YouTube [00m54s] que muestran lo que alguien ya había comentado en reddit.

Como digo, hay varios vídeos confirmando la imagen en la pista «Cyberdemon» (por ejemplo, este otro [03m00s]), pero la primera pista se podía encontrar en la marca de tiempo 3:29 del segundo vídeo del documental DOOM: Behind The Music [07m35s] sobre el proceso de composición de Mick Gordon para la banda sonora del vídeojuego.

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Leo en en Kotaku que John Romero, al que todavía muchos asocian con Daikatana más que con Wolfenstein 3D, Doom o Quake, se ha asociado con Adrian Carmack (“el otro” Carmack fundador de id Software) y está buscando $700,000 para financiar su proyecto, Blackroom, en Kickstarter. Lo describen como un shooter visceral, variado y violento que evoca el clásico estilo de juego FPS con una combinación de exploración, velocidad e intenso combate armado.

Todavía no se sabe mucho del diseño del juego, aunque Romero ha sacado un nuevo mapa para Doom (E1M4b) que se puede descargar de forma gratuita, prometiendo el mismo estilo de juego para su nuevo FPS. La fecha de salida tentativa es diciembre de 2018.

No es la primera campaña de Kickstarter en la que participa. Que yo sepa, al menos estuvo relacionado hace unos años con el proyecto Shaker. Lo que sí es novedoso es la presencia de George Lynch, quien estaría a cargo de la banda sonora de un videojuego. Salvando la inclusión de “Breaking the Chains” con Dokken [03m50s] en una de las emisoras de Grand Theft Auto: Vice City Stories, creo que sería la primera contribución de Lynch al mundo de los videojuegos.

A pesar de no ser un seguidor en particular de ninguno de estos profesionales el proyecto puede resultar interesante y espero que salga adelante. La colaboración con Lynch tiene bastante sentido, teniendo en cuenta que las composiciones de Bobby Prince para la música de Doom se inspiraron fuertemente en temas heavy.

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Veo el otro día en Hacker News una reseña de un proyecto denominado Pianette / “Sound Fighter”, cuya descripción abreviada es:

Transformamos dos pianos de pared en controladores para una Playstation 2 utilizando piezos adaptados, Raspberry Pi B+ y varias Arduino Uno, y creando un firmware específico en Python 3 para asociar un estilo clásico de tocar el piano a acciones de Street Fighter Alpha 3, incluyendo combos y cosas por el estilo.

Este resumen no hace justicia al trabajo que han realizado. También es cierto que se pueden tener opiniones bastante dispares sobre el resultado pero no deja de ser un proyecto interesante. Además, me recuerda un tanto a un diseño de camiseta que vi hace unos años.

También trae a la memoria el Tekken Piano [03m28s] visto en Geekologie hace algo más de un año, aunque este era un proyecto menos elaborado:

El piano envía una señal MIDI que es transferida a una Arduino. Según la señal, la Arduino dispara transistres que, a su vez, disparan las entradas en un PCB Paewang (el circuito impreso de un joystick). El Paewang está conectado a una Xbox360 (también lo puedes usar en una PS3).

Como precisaban en su momento en N2G, el juego es Tekken Tag Tournament 2 y el circuito salió de un Datel/Joytron Paewang Revolution.

Pero no son casos únicos.

Ambos proyectos tienen características en común con otro visto en Gamasutra a finales de 2013 denominado Doom Piano [01m33s]. Estuvo expuesto en la Eurogamer Expo 2013 y se presentó en el Virgin Media Game Space de Londres, siendo uno de sus organizadores co-autor del experimento. Según un mensaje en su cuenta de twitter el juego está “controlado por un piano, tres I-PAC y un montón de cableado.