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Al principio de la entrada del otro día sobre la Lzzy Hale Explorer Dark mencioné otro de los modelos que Gibson ha presentado este año, la Modern Flying V. Leyendo opiniones como la de Glenn Fricker transcrita en Ultimate-Guitar.com, se puede decir que algunas reacciones no han sido muy positivas. No siempre estoy de acuerdo con el ingeniero de sonido canadiense, como cuando comentó sobre el «privilegio femenino» en la música, y su papel de cascarrabias a veces actúa en detrimento de los argumentos que quiere hacer. Eso no quiere decir que no pueda tener razón, y hay precedentes históricos tanto a favor como en contra del futuro éxito de la guitarra.

Gibson Modern Flying V negra (SKU MDVEBPBN1).

El primero lo cuentan en un interesante artículo de Tony Bacon en Reverb. Hace sesenta años, alrededor de marzo de 1958, Gibson incorporó a su catálogo una guitarra que habían anunciado en noviembre del año anterior en la Gibson Gazette: la Flying V. Con un precio de $247.50, igual que una Les Paul Standard y que equivaldrían a unos $2100 en 2018 debido a la inflación, duplicaba los $120 que costaba la Les Paul Junior pero quedaba muy por debajo de los $700 de la Super 400 CES.

Presentación de la Flying V en el catálogo de Gibson de 1958.

El diseño había corrido a cargo de Seth Lover, quién propuso otros dos modelos: la Explorer, cuyos prototipos iniciales hoy en día se conocen como Futura, y la Moderne, que no se llegó a fabricar hasta 1982. Gibson denominó a esta colección las guitarras Modernistas. El resultado fue catastrófico en términos de ventas iniciales:

A lo largo de 1958, Gibson despachó un total de sólo 81 Flying Vs. Esa cifra palidece en comparación con las de los modelos del fabricante más exitosos (e inevitablemente más económicos) en ese año, que fueron la ES-125 (1528 unidades) y la Les Paul Junior (2408 unidades).

Algunas guitarras tuvieron peores ventas que la V [en 1958]. Por ejemplo, la costosa Super 400 CES (30 unidades) o la Explorer […] (19 unidades). En 1959, Gibson vendió únicamente 17 unidades de la V y sólo tres Explorers — y, se miren como se miren, estas cifras señalan un colapso casi completo en el interés por estas chocantes nuevas guitarras.

El modelo se dejó de fabricar en 1959. Evidentemente, ese no fue el final de la historia y se podría decir que tampoco es el principio de la misma. La guitarra sí que tuvo usuarios desde el primer momento.

El más precoz quizás fuera Lonnie Mack quien, según cuenta en el blog de Disc Makers, tenía antepasados nativos americanos [,] se enganchó con el diseño en forma de flecha de la guitarra por representaciones que vio incluso antes de que la guitarra fuera fabricada. La suya fue la séptima guitarra que salió de la cadena de producción, que mandó equipar con un trémolo Bigsby a la tienda de música de Glenn Hughes en Cincinnati. Como dato curioso, es el uso del Bigsby por parte de Mack en su álbum The Wham of That Memphis Man y en la canción «Wham!» la que le dio a la «barra de whammy» su apodo.

Sin embargo, se podría argumentar que el más famoso fue Albert King. Ya fuera porque le era más fácil de dar la vuelta para tocar como zurdo o por cualquier otra razón, los instrumentos que ahora son propiedad de Steven Seagal son una de las señas más reconocibles del guitarrista.

Las Flying V volvieron a fabricarse a partir de 1967, con todo tipo de variantes. Una de ellas es la protagonista de la segunda historia, que cuentan en The Music Zoo y cuentan lo que el lutier Tim Wilson pudo rememorar con Mike Johnson sobre una de las ideas de Perrino.

A mediados de los noventa, Charles Perrino era el director de marketing de Jackson/Charvel. También tenía mucho interés por los temas relacionados con la ciencia ficción y los alienígenas. Un día le describió a su asistente, Mike Johnson, un sueño que había tenido de una «guitarra futurista flotando en el espacio exterior». Como rememora Johnson con el lutier Tim Wilson, Perrino le contó la idea sin un diseño específico y el asistente, quien acababa de conseguir Autocad en su ordenador, se puso manos a la obra.

El cuerpo ahuecado de aluminio, cuya forma recuerda casualmente a la insignia de la Flota Estelar, fue equipado con una pastilla de Tom Holmes porque «la tenían por ahí[,] tenía una cubierta de níquel [y] pensaron que el aspecto molaba», una única perilla en forma de ovni y un puente Gotoh Tune-O-matic. El cuello era de arce y el diapasón de ébano con decoraciones reminiscentes de círculos en cultivos realizadas por Dwight England de Custom Inlay. El clavijero de aluminio, a juego con el cuerpo, llevaba clavijas LSR. De acuerdo con los registros de Jackson, la primera Roswell (RSWL-1) se completó en diciembre de 1995 y se mostró en el NAMM show de enero de 1996.

Lo que iba a ser una pieza de expositor despertó un cierto interés y acabaron fabricando más, en lotes de unos quince o veinte, hasta un total de 123 guitarras de aluminio incluyendo la que llevaron a NAMM. Los cuerpos y los clavijeros eran fabricados por CNC por una compañía llamada Numericon en el Valle de San Fernando, y después eran sometidos a procesos de raspado y anodización. Hacia el final de lo que sería la producción de esta guitarra empezaron a hacerlas de madera, de las que hay diecinueve entradas en el registro de Jackson, incluyendo variantes en la forma y en los acabados. La última listada se registró en enero de 1998.

Recreación de una Jackson Roswell Rhoads.

Desconocía el origen de la guitarra y, por lo que cuentan, le dieron una a Marty Friedman, aunque yo recuerdo haberla visto en el vídeo de «Freak» de Silverchair [03m48s].

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Gibson ha empezó el año dando algún que otro paso cuestionado en algunos círculos. Su decisión de no participar en NAMM 2018 sorprendió, para bien y para mal, casi tanto como el diseño de la Modern Flying V, un modelo de $4499 de la línea Custom que presentaron oficialmente en el CES. No digo que la guitarra no lo valga, sólo que a mí no me llama especialmente la atención. Entre sus modelos con diseños más convencionales, la semana pasada anunciaron la Lzzy Hale Explorer Dark, con un precio de «sólo» $2299.

El cuerpo es de caoba con un acabado brillante de laca de nitrocelulosa y bordes de siete capas. El cuello también es de caoba y tiene un perfil estilo Slim Taper que asumo será del tipo 30/60 que describen en este foro. El diapasón tiene un radio de 12” (≈305mm) y es de Richlite, un material compuesto por celulosa y resina fenólica que (supongo) será similar al del diapasón de la Epiphone Jeff Waters Annihilation II Flying V, con una anchura que va desde las 1.695” (≈43.1mm) de la cejilla de Tektoid (grafito) negro hasta las 2.260” (≈57.4mm), 22 trastes criogénicamente tratados de tamaño medio y decoraciones rectangulares de nácar. La juntura entre diapasón y mástil es de una capa negra que cubre el borde de los trastes. El hueco para el ajuste del alma de la guitarra tiene una cubierta con la firma de la cantante y guitarrista.

La escala es de 24.75” (628.65mm), y los calibres de las cuerdas son .009”, .011”, .016”, .026”, .036” y .046”. Las clavijas son Locking Mini Grovers con botones negros mientras que el puente es un Tone-O-Matic con stopbar, todo de aluminio aunque el acabado es dorado, igual que el del golpeador, las cubiertas tanto de las pastillas '57 Classic (cuello) y '57 Classic Plus (puente) como del jack y el de las dos perillas de volumen y la de tono. El selector de pastillas tiene la punta negra.

Y como una imagen vale más que mil palabras, he aquí unas cuantas fotos promocionales:

Gibson Lzzy Hale Explorer Dark (SKU DXLZ18EBGH1).

Viendo que el vídeo de presentación con Hale [02m08s] no da más detalles de la guitarra me cuesta defenderla frente a otras, incluso ciñéndome al mismo fabricante. Por ejemplo, la Explorer Elite cuesta $550 menos y, por las especificaciones, las únicas diferencias son que el diapasón es de granadillo cocido con decoraciones acrílicas, el cuerpo es de color cereza envejecido y el golpeador es blanco. Las pastillas son distintas, unas Burstbucker 2 y 3 que en estos momentos no sirven en su tienda oficial, pero su precio es normalmente el mismo que las '57 Classic en todos los puntos de venta donde las he encontrado. Según se puede leer en en la página de Gibson, la diferencia entre unas y otras se reduce fundamentalmente a que las bobinas de las Classic están equilibradas y las Burstbucker no.

Mirando entradas anteriores, la última vez que me fijé en una Gibson era por la persona que la estaba usando más que por la guitarra en sí: recientemente en el concierto de Metallica y hace un par de años hablando de pornografía con guitarras. No creo que sea indicativo de nada más que mis preferencias y perspectivas, pero ahí queda.

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Con diez años de retraso me entero de la existencia de las Gibson KS-336, modelo de guitarra inspirado por Kiefer Sutherland y basado en la CS-336, tal y como recogen en un correo electrónico de 2007:

[…] La Kiefer 336 tiene un cuerpo con trasera y laterales ahuecados hecho de una pieza sólida de caoba. El frontal es arce en dos piezas tallado [con un acabado] basado en el aspecto único de una Goldtop envejecida al que nos gusta llamar Kiefer Gold. El diapasón es de ébano con decoraciones al estilo de una Super 400. El enchapado es de níquel envejecido y la guitarra tiene una cejilla de hueso. Las pastillas son unas humbuckers Gibson 57 Classic Plus.

Aparte de estos datos, la ficha de la guitarra precisa que el cuello tiene un perfil estilo 1960s slim-taper, con 22 trastes, una escala de 24¾″ y está unido al cuerpo a la altura del traste decimosexto. El puente es un ABR-1, y tiene cuerdas estilo vintage de nueva fabricación con diámetro a partir de .010 y clavijas Grover Tulip.

Imagen de una KS-336 vista en dolphin music.

Aunque la guitarra tiene muy buena pinta, parece que en la actualidad usa una Telecaster como la que se ve en el vídeo de «Can’t Stay Away» [03m29s].

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Recuerdo que a finales de 2014 Bill Kelliher, guitarrista de Mastodon, ponía su firma en un modelo de Gibson:

LPBKGAGH1: Bill Kelliher “Halcyon” Les Paul.

El contenido parece que ya no está disponible sigue disponible en la página de Gibson, pero todavía y también se puede ver en el caché de Google. Es más que probable que esto sea debido a que, a finales de la semana pasada, ahora haya prestado su nombre a un modelos de ESP con su correspondiente variante económica (LTD BK-600):

ESP Bill Kelliher.

Aunque todavía no han publicado las especificaciones completas ya se sabe que tendrá un cuerpo de caoba de forma similar al del modelo Eclipse pero de mayor grosor. En este sentido se asemeja a la EC de Jeff Hanneman, aunque la de Kelliher no tiene la parte trasera rebajada a la altura de la cintura.

El mástil también es de caoba, compuesto por tres piezas y unido al cuerpo con una construcción set-thru —una combinación de atornillado, neck-thru y encolado— en escala de 24.75”. El diapasón es de ébano y tiene 22 trastes, y el clavijero tiene clavijas con bloqueo.

La guitarra está equipada con dos pastillas Lace “Dissonant Aggressor” (producto que también lleva la firma del guitarrista), un puente TonePro y acabado en “verde militar sunburst satinado”.

Aunque dudo que tenga mucho que ver, es curioso que hace un par de meses su compañero Brent Hinds mostrase su nueva Flying V dejando ver su descontento con la Gibson Custom Shop. Probablemente es mera casualidad ya que, aparentemente, este tipo de acuerdos se basan meramente en cuestiones económicas.

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Me llega un mensaje publicitario de Epiphone con el título al buzón de correo con el Is This The Most Anticipated Epiphone Guitar Ever? y me topo con que se trata de la nueva Brent Hinds Flying-V Custom de edición limitada:

Body Material: Mahogany
Neck Material: Mahogany
Neck Shape: “1958” Rounded Profile
Neck Joint: Set-Neck, Glued In
Truss Rod Cover: Bell Shaped, 2-Layer (Black/White) “Brent Hinds” in White
Truss Rod: Adjustable
Scale Length: 24.75″
Fingerboard Material: Ebony
Fingerboard Inlay: Pearloid “Block”
Frets: 22 Medium-Jumbo
Headstock Inlay: Pearloid “Split Diamond” with “Epiphone” Logo
Neck Pickup: Lace® USA Brent Hinds Signature Hammer Claws™ Humbucker
Bridge Pickup: Lace® USA Brent Hinds Signature Hammer Claws™ Humbucker
Controls: 3-Way Pickup Selector, 1-Neck Pickup Volume, 1-Bridge Pickup Volume, 1-Master Tone
Knobs: Black “Top Hats” with Metal Inserts
Binding: Body Top- 7*Layer, Headtsock-5-Layer, Fingerboard-1-Layer
Fingerboard Radius: 12″
Bridge: Epiphone LockTone™ Tune-o-matic
Tailpiece: Traditional “V” String-thru Body
Nut Width: 1-11/16″
Nut: Imitation Bone
Hardware: Nickel
Machine Heads: Grover® Rotomatics™, 18:1 Ratio
Pickguard: 5-Layer
Output Jack: 1/4″ Epiphone Heavy-Duty, 3-Layer Jack Plate
Other: “2016” Limited Edition Logo and Brent Hinds “Skull” Logo on Back of Headstock
Warranty: Epiphone Limited Lifetime

Basada en una guitarra que usaba, parece que es un modelo en el que han trabajado durante bastante tiempo. Hace algo más de un año el propio Hinds ponía en Instagram la última foto del lote sobre estas líneas, mostrando la parte trasera de la cabeza del primer prototipo de Epiphone junto a una foto de Vincent Price. Lo acompañaba de unas palabras poco halagadoras para la Gibson Custom Shop y diciendo que al menos Epiphone había entregado un prototipo, a pesar de haber tardado cuatro años y entregarla con acabado negro en lugar de plateado, “error” que a la postre le gustaría.

De hecho, lo vuelve a mencionar en la entrevista que realizó para Epiphone por el anuncio de esta guitarra, donde no se revela mucho del proceso de creación de este modelo pero que incluye un vídeo de presentación del instrumento a cargo del guitarrista [02m20s]. Tampoco dicen nada precios pero listada en en Thomman por 799€, con lo que al menos es más asequible que su EGC de polimetilmetacrilato que, además, parece no fabricarse más.