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Alrededor de 1990, Kirk Hammet planteó a ESP la idea de tener una guitarra decorada con elementos del conocido tablero comercializado por la compañía de juegos de mesa Hasbro. En aquel momento, sin la ayuda de las cámaras digitales e Internet, la implementación de esta idea requirió trabajar con un tablero físico, una máquina copiadora y unas tijeras, para poder colocar adecuadamente los elementos en el cuerpo de la guitarra. Una vez hecho esto, enviaron el diseño por fax al taller de trabajos a medida de ESP en Japón. El resultado de todo este proceso fue un modelo único para uso exclusivo del guitarrista de Metallica.

Veinte años más tarde negociaron las condiciones para comercializar guitarras basadas en ese diseño y hace unos días anunciaron la fabricación de dos modelos de tirada limitada, las KH Ouija Natural de ESP, contando lo que he puesto en el párrafo anterior. Yo me enteré de la noticia porque lo leí en Gear Gods.

ESP KH OUIJA NATURAL

De la ESP KH OUIJA NATURAL habrá 25 unidades. Tiene un cuerpo de aliso de 45mm con una cubierta moldeada de arche acolchado de 5mm y acabado natural con brillo, con la parte trasera negra y construcción neck-thru.

El cuello es de arce de tres piezas y tiene un diapasón de ébano de 305mm de radio con 24 trastes extra-jumbo Jescar FW57110 NS. El contorno del cuello es estilo «U» ultra fino, con un grosor en el primer traste de 19mm mientras que en el traste décimosegundo el grosor es de 21mm. Los espacios de los trastes decimoséptimo al vigésimocuarto están festoneados. El clavijero tiene el mismo acabado de arce acolchado que el cuerpo, con clavijas Gotoh y cejuela Floyd Rose R2 Locking de 42mm de ancho.

Está equipada con una pastilla EMG 60 en la posición del cuello y una EMG 81 en la del puente, ambas con cubiertas de arce acolchado. Las pastillas se controlan con una perilla para el volumen, otra para el tono y un selector de 3 posiciones. El puente es un Floyd Rose Original y la longitud de la escala es de 25.5″ (647.7mm). Curiosamente, no viene equipada con las cuerdas Ernie Ball que promocionan, si no con unas Elixir .009″ — .042″.

La guitarra se vende por $12,000 junto con un maletín de transporte hecho a medida, un certificado de autenticidad, una reproducción de la hoja de fabricación original del taller de ESP y una foto de Hammet con la guitarra.

LTH KH OUIJA NATURAL

La LTH KH OUIJA NATURAL NATURAL tendrá una producción de 666 unidades. Se diferencia del modelo anterior en que la cubierta del cuerpo es más sencilla, el diapasón tiene un radio de 350mm con trastes extra-jumbo y sin festoneado. También se distingue en que las clavijas son LTD y la cejuela es una FR Locking. Las pastillas son las mismas pero carecen de cubierta, mientras que el puente es un Floyd Rose y las cuerdas son unas Daddario XL .009″ — .042″.

El precio de esta guitarra, con su maletín y certificado de autenticidad, es de $1,399.

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Meses después de haber tomado nota de la Annihilation II Flying V, recuerdo haber visto una comparativa entre distintos modelos signature de Epiphone [25m05s] donde se mencionaba esa guitarra y las de Björn Gelotte y Tommy Thayer. No sé si sería que la vi inaccesible, o que simplemente me pareció mucho más interesante el modelo de Jeff Waters por la relación prestaciones/precio, pero no le presté demasiada atención a la opción del ex-batería y guitarrista de In Flames.

Ahora me llega un aviso que en noviembre se pondrá a la venta el segundo modelo con su firma, la Ltd. Ed. Björn Gelotte "Jotun" Les Paul Custom Outfit:

Compuesta por una Les Paul Custom clásica con acabado en Blanco Hueso, pastillas activas EMG «Metalworks», diapasón de ébano y clavijas Grover Roto-matic. Gelotte ha añadido un abrebotellas de acero inoxidable en la parte trasera de la guitarra, junto con una maleta diseñada a medida y un certificado de autenticidad firmado a mano.

Conjunto de edición limitada Björn Gelotte «Jotun» Les Paul Custom.

Reconozco que sé muy poco de guitarras, así que no me avergüenza admitir que en este momento no recuerdo ningún otro modelo de guitarra con abrebotellas. Quizás por eso en esta ocasión sí le preste atención a la guitarra, aunque sea de forma totalmente anecdótica. Y no es que la guitarra no me guste pero, de tener yo una, sería un claro caso en el que la guitarra es mejor que el guitarrista.

Valoraciones personales aparte, parece que este modelo comparte bastante de las características de su predecesor, como dice el propio guitarrista en un breve vídeo de presentación de la guitarra [01m16s]. El clavijero está decorado en imitación de perla por la parte frontal con el logotipo de Epiphone y el «Jester» de In Flames, y con la marca dorada «Epiphone Limited Edition» en la trasera. Las clavijas son las Grover Roto-matics mencionadas antes, doradas y con un ratio 18:1.

Por su parte, el cuello tiene el ajuste del alma cubierto con un embellecedor de metal dorado en forma de campana y con la firma de Björn grabada, ajustado al clavijero. La cejuela es de marfil y PVC, con un ancho de 43mm (1.68″). El mástil tiene un perfil redondeado estilo Custom ’59 y diapasón de ébano de 305mm (12″) de radio, con 22 trastes Medium-Jumbo y decoraciones incrustadas de imitación de perla en forma de bloque, fijado por una capa de color crema.

Cuerpo y mástil son de caoba, estando pegadas ambas partes en su unión. Las pastillas son EMG «Metalworks», una 85 en la posición del cuello y una 81 en la posición del puente, con cubiertas. Se controlan con un selector de tres vías y cada pastilla tiene dos potenciómetros, uno para volumen y otro para tono. El selector tiene un embellecedor blanco y las perillas son doradas con injertos metálicos. El puente también es dorado, y es un LockTone Tune-o-matic estilo Nashville con stopbar. La escala de la guitarra es de 629mm (24.75″) que, hubiera pensado, es algo corta para la afinación que suele utilizar el guitarrista. De las cuerdas no hay ninguna mención.

La parte trasera incorpora el abrebotellas señalado anteriormente y el hueco, con una tapa de PVC negro, para la pila de 9V requerida por las pastillas. La trasera, al igual que el frontal y el clavijero, tiene una unión de cinco capas en colores crema y negro. Los elementos en el borde, como el jack Epiphone y los enganches para la correa tienen acabados dorados.

Frontal y trasera de la Epiphone Björn Gelotte «Jotun» Les Paul Custom.

ACTUALIZACIÓN (27/oct/2017): Este modelo ya tiene una ficha de producto oficial, con una foto de la guitarra ligeramente más grande que las anteriores:

Epiphone Björn Gelotte «Jotun» Les Paul Custom.

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Es bastante habitual que suela apuntar por aquí alguna que otra guitarra. No es tan frecuente que hable de bajos, a pesar de tener exactamente el mismo número de bajos que de guitarras: concretamente uno. Sin embargo, hace unos días vi el anuncio de un bajo con el sello de Rex Brown fabricado por Warwick que me llamó la atención aunque inicialmente fuera por la participación de este músico en Pantera.

Como dicen en no treble, Rex Brown presta su firma a dos modelos, uno de gama alta y otro más barato. Ambas versiones tienen cuerpo de alnus basado en el modelo Reverso, que tiene una forma asimétrica y un cuerno superior extendido, y cuello de arce. En ambos casos el diapasón es de palisandro con un radio de 20″ (50.8mm), 24 trastes tipo jumbo y decoraciones plateadas, incluyendo una calavera en el traste duodécimo. La escala de los dos modelos es de 34″ (863.6mm).

Ambas variantes incorporan un preamplificador de dos bandas y están equipadas una pastilla Active EMG X P para la posición del cuello y una Active EMG X J para la del puente. Pueden cambiar entre activas y pasivas con el push-pull de la primera perilla, que actúa también como control de volumen. La segunda perilla controla el equilibrio mientras que la última está conectada a un potenciómetro concéntrico para controlar agudos y bajos.

Warwick Rex Brown Signature Custom Shop.

El primero, etiquetado como Warwick Rex Brown Signature Custom Shop, se fabrica en Alemania con una cubierta de 3/8″ (9.525mm) de arce acolchado AAAA y clavijero a juego del mismo material. La cejuela es una Just-A-Nut III de latón y el cuello, que tiene puntos iluminados en el lateral para marcar la posición de los trastes, tiene una juntura al cuerpo oculta. Los trastes son de plata alemana y existe la variante sin trastes, aunque no sé si ésta mantiene los puntos iluminados laterales. El cuerpo tiene un acabado Burgundy Blackburst Transparent High Polish y el preamplificador que incorpora es de Warwick, al igual que el puente de latón y las clavijas (metálicas en este caso). Todas las piezas tienen un acabado de cromo satinado. El precio en el anuncio es de $5,999.

Rockbass Artist Line Rex Brown 4.

El segundo, denominado Rockbass Artist Line Rex Brown 4 se diferencia del anterior en algunos aspectos, como la fijación neck-through del mástil al cuerpo, la chapa de arce flameado AAA o el acabado negro del clavijero con el logo de la marca (una W) pintado en acrílico. También hay diferencia en los materiales de ciertas piezas: la cejuela es de Tedur (un polisulfuro de fenileno lineal) y los trastes de bronce. Por otra parte el puente no es de latón como en el modelo anterior y el preamplificador de dos bandas en este caso es un MEC. Aunque una de las opciones de acabado del cuerpo es la misma que en el caso anterior la apariencia es muy distinta, y existe la variante en color negro sólido. El precio que figura para este modelo es de $1,837.

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Una de las cosas que he podido ver con calma en las semanas pasadas ha sido la charla sobre la creación de la banda sonora de DOOM en GDC 2017 que Mick Gordon dio el 1 de marzo pasado:

Una mirada detallada al proceso de composición, las técnicas de producción y las filosofías creativas tras la infernal banda sonora para la cuarta entrega de la franquicia seminal de los FPS, «DOOM».

El compositor Mick Gordon («Killer Instinct», «Wolfenstein: The New Order», «Need for Speed») [habló] sobre cómo crear una banda sonora para un FPS moderno de alta intensidad que ocupe un lugar descaradamente central, atraiga a los fans y se mantenga fiel a la franquicia.

Cubriendo [temas como] diseño sonoro musical, técnicas de síntesis, aproximación a la composición, música interactiva, mezcla, trabajo remoto y generación de ideas, Mick [charló] sobre los detalles tras la creación de una banda sonora agresiva que engancha al jugador al tiempo que apoya el juego.

La charla se puede ver desde hace unos días también en YouTube con el título DOOM: Behind the Music [01h00m56s] y resulta interesante y entretenida, incluso para un profano en la materia como yo. Gran parte del mérito es el entusiasmo de Gordon al hablar del tema, pero también la abundancia de detalles curiosos para la relativa corta duración de la presentación.

Para empezar está la cadena de efectos que montó para crear los sonidos a partir de señales sinusoidales, cuyo esquema se puede ver en el vídeo anterior:

Esquema de la cadena de efectos montada por Mick Gordon para crear los sonidos de DOOM.

Una de las razones para montar este monstruo fue la instrucción de id Software de no usar guitarras. Otra fue buscar una forma distinta de producir sonidos, empeño que le llevó a rememorar lo que le gustaba de Doom 3. El juego contaba con una pista producida por Chris Vrenna, uno de los miembros originales de Nine Inch Nails. Esto le hizo recordar que NIN salieron de gira con David Bowie, lo que a su vez le condujo a recapitular una anécdota sobre la grabación de «Heroes» y el ingenio del ingeniero Tony Visconti. Resulta curioso, al menos para mí, cómo esto inspiró el diseño del sistema esbozado por el esquema anterior.

También me resulta curioso conocer cómo consiguió saltar la «prohibición» del uso de guitarras experimentando con MORPH de Zynaptiq (previamente diseñado por la liquidada Prosoniq), algo que cuenta en el último tercio de su presentación. El software mezcla sonidos de una manera similar a la técnica de transferencia de estilos aunque aparentemente no se utiliza este método, si se hace caso a la respuesta de Zynaptiq al comentario de Alex J. Champandard en twitter. Sea como sea, Gordon lo utilizó para mezclar el sonido de una guitarra de nueve cuerdas con el de la motosierra del juego.

El instrumento en cuestión era una Schecter Damien Platinum-9 que acabó dando a un amigo suyo en un grupo “heavy”. No sé es si este amigo suyo podría ser Matt Halpern de Periphery, con quien contó para tocar partes de la banda sonora del juego en directo para la edición de 2016 de The Game Awards [04m21s] acompañados de Sascha Dikiciyan (Sonic Mayhem). Lo que sí sé es que en dicha actuación llevaba una Mayones Regius 8 negra que también utilizó en el proceso creativo junto a una Ernie Ball Music Man JP7, por lo que dice él mismo en esta entrevista para Origin Effects.

Las guitarras se pueden ver en acción en el mini-documental de dos vídeos también titulado DOOM: Behind the Music [07m35s] que ponía el año pasado por aquí, hablando del mensaje oculto en la banda sonora de DOOM. Ese es otro tema que también toca en su presentación, señalando que hay otro mensaje oculto en la banda sonora del que nadie se hizo eco. Los que quieran saber de qué se trata pueden saltar directamente al minuto 43 del vídeo.

Por último, por si alguien no ha tenido oportunidad de disfrutar el resultado final de todo lo que cuenta en la charla, se puede escuchar la banda sonora completa de DOOM en YouTube [02h08m13s].

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Hace unos días vi el titular de la noticia que acabo de volver a localizar en BraveWords.com: el taller de trabajos a medida de Fender está utilizando bancos instalados en el Hollywood Bowl entre 1981 y 2013 para hacer los cuerpos de una serie de guitarras, la Front Row Legend Esquire.

Según su ficha, estos cuerpos con forma Esquire son de falso ciprés de Nootka con un acabado satinado, mientras que el cuello es de una pieza de arce serrada en cuartos con forma de “C” ovalada sesentera y lacado con nitrocelulosa tintada. El diapasón también es de arce con un radio de 7.25″ (184.1 mm) y 21 trastes de tamaño vintage. La cejilla es de hueso y tiene un ancho de 1.650″ (42 mm) y el clavijero está equipado con clavijas estilo retro, decoradas con el logo de Fender. Todo el mástil está unido al cuerpo con cuatro tuercas a través del embellecedor de la parte trasera y la longitud de la escala es de 25.5″ (648 mm).

La guitarra está equipada con una única pastilla (Custom Shop Original Blackguard Single-Coil Tele) ladeada en la posición del puente que se controla con dos perillas de latón, una para el volumen y otra para el tono. El puente en sí mismo tiene tres selletas de barril de latón compensadas y las cuerdas con las que sale de fábrica son unas Fender USA de acero niquelado (NPS) de diámetros .010 a .046.

No he visto si lo pone en la página oficial pero en un artículo en L.A. Weekly sobre el luthier del instrumento, Yuriy Shishkov, establece el precio de cada uno de estas guitarras en $12,000.

Con la cantidad de conciertos míticos que tiene que haber habido en el famoso anfiteatro en dicha época, en los casi trece años de esta página parece que sólo lo he mencionado una vez, en 2005, hablando de los Monty Python cantando «Sit On My Face».