.

Me topé de casualidad con Covet, el grupo del vídeo de ayer, al descubrir que hace unos años estuvieron de gira con otro par de grupos de los que he puesto vídeos por aquí. En concreto, «Waterslide» de Chon y «40oz» de Polyphia.

Me llamó la atención la Strandberg que utilizaba la guitarrista y me sorprendió saber que el diseño de la decoración lo hizo ella misma:

En la web del fabricante de guitarras hay una foto de la guitarrista con su instrumento, donde señalan que la pintó ella, pero no he encontrado imágenes de la guitarra en alta resolución, para poder apreciar mejor el trabajo.

La Strandberg Boden 7 de Yvette Young.

.

Ride the Lightning y Master of Puppets fueron escritos en el garaje de la antigua casa de Lars Ulrich, en el 3132 de Carlson Boulevard. En ese garaje también ensayarían lo que sería el primer disco que grabarían con Jason Newsted tras la muerte de Cliff Burton, The $5.98 E.P.: Garage Days Re-Revisited. El garaje ya no existe pero uno de los amigos del grupo conservó alguno de sus tablones, que acabaron en las manos de Ken Lawrence para que le hiciera una guitarra a James Hetfield.

El propio Hetfield presenta la guitarra, a la que llama Carl, y cuenta la historia en este vídeo [07m58s], de donde salen las siguientes capturas:

La historia me recuerda un poco a la de los bancos del Hollywood Bowl aunque, por la forma, la guitarra me ha hecho pensar en una de las guitarras vikingas de Hutchinson. Como se ve, parece haberla usado en directo, pero no creo que la sacase en el concierto de Metallica de hace un par de meses.

.

La Courtney Cox a la que mencionaba hace unos años tiene una nueva guitarra con su firma. Si hace no tanto su otrora compañera en The Iron Maidens Nita Strauss presentaba su Ibanez JIVA, la nativa de Filadelfia cuenta ahora con una variante de la Caparison Horus-M3 denominada Horus-M3 CC.

Al no estar familiarizado con estas guitarras puede que se me escape algo pero diría que los cambios fundamentales, además del acabado, están en los materiales del puente y del cuello. El modelo base tiene un trémolo flotante Schaller S-FRT II mientras que el modelo de Cox ha sido modificado con un FU-Tone Big Brass Block emparejado con bloques de inserción de cuerdas fabricados en titanio, también de FU-Tone, y tornillos de acero inoxidable para montar la selleta. Igualmente, el mástil de arce con diapasón de caoba/arce se ha sustituido por un mástil de 5 piezas de arce/nogal con diapasón de arce. Las únicas otras diferencias que veo son que la pastilla de la posición del puente es una Caparison PH-bc, en lugar de una PH-R, y que las cuerdas que lleva de fábrica son unas DR Veritas, en lugar de unas RotoSound R9, de .009 a .042.

Horus-M3 Couterney Cox Signature.

Por lo demás, las características sobre el papel son idénticas. El cuerpo tiene tres piezas, dos de caoba y una central de arce a la que va atornillado el cuello, con una escala de 628mm (24¾″). El diapasón va unido al cuello con una juntura de marfil, tiene un radio de 350mm a 400mm, veintisiete (sí, veintisiete) trastes jumbo de alpaca y decoraciones en forma de reloj. La cejuela Schaller R2 Locking tiene un ancho de 42mm y el grosor del cuello es de unos 21mm a la altura del primer traste y de unos 22mm a la altura del décimo segundo. La forma del cuerpo es la segunda versión del diseño Horus y el clavijero tiene forma de cola de diablo y lleva clavijas Gotoh SG381-07 H.A.P. El acabado del clavijero va a juego con el cuerpo, y el ojo de Uadyet que lo decora en el modelo de referencia ha sido sustituido por dos ces con la tipografía Metal Lord en el modelo de Cox.

Según el artículo en Premier Guitar, que es donde vi la noticia, se puede reservar esta guitarra por 2799€ con entrega en agosto, aunque Cox ya está practicando con la suya. A pesar de no ser tan excesiva como alguna de las guitarras de Uli Jon Roth de treinta y cuatro trastes, yo no sabría sacar provecho de la mayor parte de sus características. Me alegra que ella sí tenga esa capacidad y los demás podamos disfrutarlo.

.

Después de ver un vídeo de Paul Gilbert presentando la nueva FRM200 [03m59s] me puse a curiosear por los modelos de esta serie.

Gilbert tuvo la primera guitarra Ibanez con su firma en 1989, comenzando la serie PGM. Para el vigésimo aniversario de este suceso le propusieron diseñar un nuevo modelo, así que tomo la forma de la Iceman de Ibanez y, usando PhotoShop, hizo su imagen especular a lo largo del eje del cuello y aumentó el hueco que ahora quedaba en la parte inferior a la altura de la juntura del cuello. El resultado fue la PGMFRM1:

Ibanez Paul Gilbert PGMFRM1.

Inicialmente la llamaba Reverse Iceman pero, a sugerencia de un fan, decidió llamarla Fireman. Se fabricaron cuarenta y cinco modelos de este tipo, con cuerpo y cuello de korina (limba), diapasón de palisandro con veintidós trastes, puente Gibraltar II, golpeador de carey y tres pastillas DiMarzio Area ’67. También fabricaron cinco guitarras de otro modelo con cuerpo y cuello de alce, mismos diapasón y puente, y dos humbuckers DiMarzio Air Classic, al que se le dio la referencia PGMFRM2:

Ibanez Paul Gilbert PGMFRM2.

Ambos modelos se pueden ver en este vídeo de 2009 [05m55s]. Un par de años más tarde sacaron el primer modelo de producción no limitada, la FRM100. El cuerpo era de caoba, mientras que el cuello estaba compuesto por tres piezas de caoba y alce. Tenía una escala de 628mm (24¾″) y diapasón de palisandro con veintidós trastes. Estaba equipado con tres pastillas DiMarzio, dos Injector y una Area ’67 entre ellas, y puente Tight-Tune:

Ibanez Paul Gilbert FRM100 Transparent Red.

Había dos variantes, una en rojo con golpeador de carey y otra color mostaza con golpeador blanco. Además, en 2014 fabricaron una edición limitada —de unas quince guitarras, según este artículo— que denominaron FRM250 o, en ocasiones, FRM25 para conmemorar los veinticinco años de Gilbert con Ibanez. Este modelo llevaba humbuckers Air Classic en lugar de las pastillas Injector y tenía un cuerpo de caoba con cubierta de arce veteado decorado con un golpeador negro:

Ibanez Paul Gilbert FRM250.

Un año más tarde presentaron el modelo FRM150, sustiyendo a la FRM100 y de características idénticas a la versión roja de su antecesora pero con golpeador de tres láminas negro y blanco, y configuración de pastillas igual que la FRM250:

Ibanez Paul Gilbert FRM150 Transparent Red.

También existe un modelo en morado equipado con un tremolo Ibanez Edge que se puede ver en este vídeo [37m27s] del año pasado y en el artículo relacionado de Premier Guitar, del que no he encontrado una imagen en formato similar a las anteriores para incluir.

Y eso nos trae a este año, cuando han presentado el modelo que mencionaba al principio, la FRM200. Hereda muchas de las características de modelos anteriores pero también tiene algunas diferencias.

La escala sigue siendo de 628mm (24¾″), el cuerpo de caoba acabado en blanco y el cuello de tres piezas de caoba/arce, con el perfil de las FRM: ancho que va desde los 43mm en la cejilla a los 58mm en el traste vigésimo segundo, y grosor de 22m en el primer traste y de 24mm en el décimo segundo. El diapasón en este caso es de ébano, con un radio de 305mm, con veintidós trastes estrechos y altos y decoraciones de puntos de nácar. Lleva dos mini-humbuckers DiMarzio PG-13 y puente y cordal Tight-Tune que, al igual que los herrajes, están cromados. Tiene además un golpeado negro y la posición de las perillas que le gusta a Gilbert:

Ibanez Paul Gilbert FRM200.

.

Al principio de la entrada del otro día sobre la Lzzy Hale Explorer Dark mencioné otro de los modelos que Gibson ha presentado este año, la Modern Flying V. Leyendo opiniones como la de Glenn Fricker transcrita en Ultimate-Guitar.com, se puede decir que algunas reacciones no han sido muy positivas. No siempre estoy de acuerdo con el ingeniero de sonido canadiense, como cuando comentó sobre el «privilegio femenino» en la música, y su papel de cascarrabias a veces actúa en detrimento de los argumentos que quiere hacer. Eso no quiere decir que no pueda tener razón, y hay precedentes históricos tanto a favor como en contra del futuro éxito de la guitarra.

Gibson Modern Flying V negra (SKU MDVEBPBN1).

El primero lo cuentan en un interesante artículo de Tony Bacon en Reverb. Hace sesenta años, alrededor de marzo de 1958, Gibson incorporó a su catálogo una guitarra que habían anunciado en noviembre del año anterior en la Gibson Gazette: la Flying V. Con un precio de $247.50, igual que una Les Paul Standard y que equivaldrían a unos $2100 en 2018 debido a la inflación, duplicaba los $120 que costaba la Les Paul Junior pero quedaba muy por debajo de los $700 de la Super 400 CES.

Presentación de la Flying V en el catálogo de Gibson de 1958.

El diseño había corrido a cargo de Seth Lover, quién propuso otros dos modelos: la Explorer, cuyos prototipos iniciales hoy en día se conocen como Futura, y la Moderne, que no se llegó a fabricar hasta 1982. Gibson denominó a esta colección las guitarras Modernistas. El resultado fue catastrófico en términos de ventas iniciales:

A lo largo de 1958, Gibson despachó un total de sólo 81 Flying Vs. Esa cifra palidece en comparación con las de los modelos del fabricante más exitosos (e inevitablemente más económicos) en ese año, que fueron la ES-125 (1528 unidades) y la Les Paul Junior (2408 unidades).

Algunas guitarras tuvieron peores ventas que la V [en 1958]. Por ejemplo, la costosa Super 400 CES (30 unidades) o la Explorer […] (19 unidades). En 1959, Gibson vendió únicamente 17 unidades de la V y sólo tres Explorers — y, se miren como se miren, estas cifras señalan un colapso casi completo en el interés por estas chocantes nuevas guitarras.

El modelo se dejó de fabricar en 1959. Evidentemente, ese no fue el final de la historia y se podría decir que tampoco es el principio de la misma. La guitarra sí que tuvo usuarios desde el primer momento.

El más precoz quizás fuera Lonnie Mack quien, según cuenta en el blog de Disc Makers, tenía antepasados nativos americanos [,] se enganchó con el diseño en forma de flecha de la guitarra por representaciones que vio incluso antes de que la guitarra fuera fabricada. La suya fue la séptima guitarra que salió de la cadena de producción, que mandó equipar con un trémolo Bigsby a la tienda de música de Glenn Hughes en Cincinnati. Como dato curioso, es el uso del Bigsby por parte de Mack en su álbum The Wham of That Memphis Man y en la canción «Wham!» la que le dio a la «barra de whammy» su apodo.

Sin embargo, se podría argumentar que el más famoso fue Albert King. Ya fuera porque le era más fácil de dar la vuelta para tocar como zurdo o por cualquier otra razón, los instrumentos que ahora son propiedad de Steven Seagal son una de las señas más reconocibles del guitarrista.

Las Flying V volvieron a fabricarse a partir de 1967, con todo tipo de variantes. Una de ellas es la protagonista de la segunda historia, que cuentan en The Music Zoo y cuentan lo que el lutier Tim Wilson pudo rememorar con Mike Johnson sobre una de las ideas de Perrino.

A mediados de los noventa, Charles Perrino era el director de marketing de Jackson/Charvel. También tenía mucho interés por los temas relacionados con la ciencia ficción y los alienígenas. Un día le describió a su asistente, Mike Johnson, un sueño que había tenido de una «guitarra futurista flotando en el espacio exterior». Como rememora Johnson con el lutier Tim Wilson, Perrino le contó la idea sin un diseño específico y el asistente, quien acababa de conseguir Autocad en su ordenador, se puso manos a la obra.

El cuerpo ahuecado de aluminio, cuya forma recuerda casualmente a la insignia de la Flota Estelar, fue equipado con una pastilla de Tom Holmes porque «la tenían por ahí[,] tenía una cubierta de níquel [y] pensaron que el aspecto molaba», una única perilla en forma de ovni y un puente Gotoh Tune-O-matic. El cuello era de arce y el diapasón de ébano con decoraciones reminiscentes de círculos en cultivos realizadas por Dwight England de Custom Inlay. El clavijero de aluminio, a juego con el cuerpo, llevaba clavijas LSR. De acuerdo con los registros de Jackson, la primera Roswell (RSWL-1) se completó en diciembre de 1995 y se mostró en el NAMM show de enero de 1996.

Lo que iba a ser una pieza de expositor despertó un cierto interés y acabaron fabricando más, en lotes de unos quince o veinte, hasta un total de 123 guitarras de aluminio incluyendo la que llevaron a NAMM. Los cuerpos y los clavijeros eran fabricados por CNC por una compañía llamada Numericon en el Valle de San Fernando, y después eran sometidos a procesos de raspado y anodización. Hacia el final de lo que sería la producción de esta guitarra empezaron a hacerlas de madera, de las que hay diecinueve entradas en el registro de Jackson, incluyendo variantes en la forma y en los acabados. La última listada se registró en enero de 1998.

Recreación de una Jackson Roswell Rhoads.

Desconocía el origen de la guitarra y, por lo que cuentan, le dieron una a Marty Friedman, aunque yo recuerdo haberla visto en el vídeo de «Freak» de Silverchair [03m48s].