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Recuerdo haber visto Euphony, un reproductor y visualizador MIDI para la web, hace unos años y quedarme con las ganas de experimentar con la idea de la representación de MIDI con WebGL. Cierto es que al ver los problemas de sincronización en la reproducción de la Rapsodia húngara n.º 2, además de leer el texto que vi unos días más tarde sobre los problemas del sonido con HTML5, me hicieron archivar la idea.

Lo que no consideré fue experimentar en otros contextos, con software especializado en la creación de gráficos trimensionales, como puede ser Blender. Afortunadamente, hay gente con más imaginación y talento que yo que sí tuvo dicha ocurrencia, como es el caso de Andy Fillebrown. Aunque parece que lleva dos años sin publicar nada, su canal de vídeos en YouTube acumula unas cuantas visualizaciones de este estilo:

Visualización de la Rapsodia húngara n.º 2 de Listz, realizada por Andy Fillebrown [08m58s].

Las interpretaciones no son perfectas, a fin de cuentas no dejan de salir de un fichero MIDI, pero con las representaciones animadas resultan casi hipnóticas.

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Un poco de rebote, me entero de la campaña en Kickstarter para financiar Freedrum, un proyecto del estudio malmoguiense Block Zero. Cortando, pegando y traduciendo:

Freedrum es una batería virtual que cabe en tu bolsillo. […]

[Se trata de unas pastillas en cuyo interior] hay una PCB con un giroscópio que detecta movimientos y los interpreta como si fueran golpes en una batería. [… Estos] se traducen a [una señal] MIDI [que] se envía por Bluetooth a [una] aplicación que pueda reproducir los sonidos. […] Utiliza el estándar Bluetooth LE MIDI, que ofrece una latencia muy baja.

[…]

Simplemente ajusta los sensores en tus baquetas, sincronízalos con tu teléfono y llévalos donde quieras. […] Freedrum está alimentado por una pequeña batería LiPo de alta capacidad, que puede cargarse por completo en poco menos de una hora y ofrece suficiente potencia para mantener [el dispositivo] funcionando durante siete horas de [uso continuo].

[…]

[Está diseñado] con un único botón que enciende el dispositivo y lo calibra para que puedas empezar a tocar lo antes posible. Incopora un LED sobre el botón que indica los niveles de conexión y batería.

Un dispositivo Freedrum en una baqueta Vic Firth.

El proyecto ha superado el 200% de su objetivo de financiación, aunque la campaña todavía durará catorce días más. Las recompensas para los inversores tempranos hace tiempo que se agotaron, pero siguen estando disponibles las opciones de invertir en un paquete normal de dos sensores por $89 o uno doble con cuatro sensores por $169, que se recibirían en agosto de 2017. Los que busquen cacharrear con le invento pueden invertir $199 en un kit de prototipado que incluye sólo el circuito impreso y un contacto con los ingenieros software del proyecto, con una fecha tentativa de entrega de marzo de 2017.

A pesar de resultar interesante y curioso, creo que seguiré ahorrando para comprarme una batería electrónica para uso casero, como ya dije cuando mencioné Aerodrums.

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La imagen anterior muestra una batería virtual. O, para ser más exactos, un controlador MIDI basado en movimientos como los que se hacen al tocar una batería. Lo único que requiere, aparte de lo que se muestra en la fotografía, es una PlayStation Eye y un ordenador con el programa adecuado. La cámara hace un seguimiento de los elementos reflectantes y el software traduce los movimientos capturados a los equivalentes sobre una batería.

Aunque hay múltiples vídeos de este invento desde 2014, incluyendo uno con unos cuantos bateristas probándolo en el NAMM del año pasado [00m59s], he visto que este año lo han emparejado con el Occulus Rift como se ve en este vídeo [01m16s].

Se supone que se puede comprar en Amazon por unos 175€, aunque ahora mismo no está disponible, y no parece una mala manera de emular a Rowan Atkinson a la batería. Con todo, creo que seguiré ahorrando para comprarme una batería electrónica para uso casero.

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Para conmemorar el que habría sido el cumpleaños número 201 de Adolphe Sax vamos a por algo un poco distinto.

En algún momento un suizo llamado Martin Hurni decidió que sería buena idea crear un controlador MIDI a partir de un saxofón, cosa que llevó a la práctica, creando así el Synthophone:

Martin Hurni Selmer Super Action 80 Synthophone visto en la página de Bob Hunt.

Al igual que la SynthAxe que mencioné por aquí el año pasado, este controlador nace en los años 80, aunque en este caso parece que sigue en producción. Según la página del producto no produce ningún sonido acústico, a pesar de que la electrónica está integrada en el cuerpo de un saxofón alto Yamaha YAS-280 para mantener así la técnica de embocadura y digitación de un saxo convencional:

Curiosamente existe una patente de Yamaha presentada en Junio de 2008 para un instrumento musical híbrido de viento y el sistema electrónico que contiene, aunque no he conseguido localizar un producto de estas características en su catálogo.

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Confieso que mi reacción inicial ante este invento de Robin Sukroso es la misma que la descrita en Guitar Noize: fundamentalmente de escepticismo. Igualmente, creo que la demostración [01m20s] del ACPAD ilustra muy bien las posibilidades de este controlador. Me gustaría verlo en manos de Jon Gomm tocando “Passionflower” aunque sólo fuese por curiosidad, porque ese tema es perfecto sin más acompañamiento.