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Tengo un vago recuerdo de los cromos de La Pandilla Basura y no sabía que seguían comercializándose hasta que me tope, de casualidad, con el anuncio del cromo oficial parodiando a Rob Zombie. Después ya he buscado un poco más y me he enterado que no sólo tienen una tirada con dos series dedicada a grupos musicales, denominada Battle of the Bands, sino que también han hecho tiradas limitadas para eventos musicales, como las que hicieron para el Riot Fest tanto en el 2016 como en el 2017.

Aparte de lo que se ve en los enlaces anteriores no he encontrado imágenes decentes de los cromos, más allá de lo que publicaban ayer en Metal Injection:

Me pregunto qué nombres les pondrían si comercializaran estas series en España.

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Una de las cosas que he podido ver con calma en las semanas pasadas ha sido la charla sobre la creación de la banda sonora de DOOM en GDC 2017 que Mick Gordon dio el 1 de marzo pasado:

Una mirada detallada al proceso de composición, las técnicas de producción y las filosofías creativas tras la infernal banda sonora para la cuarta entrega de la franquicia seminal de los FPS, «DOOM».

El compositor Mick Gordon («Killer Instinct», «Wolfenstein: The New Order», «Need for Speed») [habló] sobre cómo crear una banda sonora para un FPS moderno de alta intensidad que ocupe un lugar descaradamente central, atraiga a los fans y se mantenga fiel a la franquicia.

Cubriendo [temas como] diseño sonoro musical, técnicas de síntesis, aproximación a la composición, música interactiva, mezcla, trabajo remoto y generación de ideas, Mick [charló] sobre los detalles tras la creación de una banda sonora agresiva que engancha al jugador al tiempo que apoya el juego.

La charla se puede ver desde hace unos días también en YouTube con el título DOOM: Behind the Music [01h00m56s] y resulta interesante y entretenida, incluso para un profano en la materia como yo. Gran parte del mérito es el entusiasmo de Gordon al hablar del tema, pero también la abundancia de detalles curiosos para la relativa corta duración de la presentación.

Para empezar está la cadena de efectos que montó para crear los sonidos a partir de señales sinusoidales, cuyo esquema se puede ver en el vídeo anterior:

Esquema de la cadena de efectos montada por Mick Gordon para crear los sonidos de DOOM.

Una de las razones para montar este monstruo fue la instrucción de id Software de no usar guitarras. Otra fue buscar una forma distinta de producir sonidos, empeño que le llevó a rememorar lo que le gustaba de Doom 3. El juego contaba con una pista producida por Chris Vrenna, uno de los miembros originales de Nine Inch Nails. Esto le hizo recordar que NIN salieron de gira con David Bowie, lo que a su vez le condujo a recapitular una anécdota sobre la grabación de «Heroes» y el ingenio del ingeniero Tony Visconti. Resulta curioso, al menos para mí, cómo esto inspiró el diseño del sistema esbozado por el esquema anterior.

También me resulta curioso conocer cómo consiguió saltar la «prohibición» del uso de guitarras experimentando con MORPH de Zynaptiq (previamente diseñado por la liquidada Prosoniq), algo que cuenta en el último tercio de su presentación. El software mezcla sonidos de una manera similar a la técnica de transferencia de estilos aunque aparentemente no se utiliza este método, si se hace caso a la respuesta de Zynaptiq al comentario de Alex J. Champandard en twitter. Sea como sea, Gordon lo utilizó para mezclar el sonido de una guitarra de nueve cuerdas con el de la motosierra del juego.

El instrumento en cuestión era una Schecter Damien Platinum-9 que acabó dando a un amigo suyo en un grupo “heavy”. No sé es si este amigo suyo podría ser Matt Halpern de Periphery, con quien contó para tocar partes de la banda sonora del juego en directo para la edición de 2016 de The Game Awards [04m21s] acompañados de Sascha Dikiciyan (Sonic Mayhem). Lo que sí sé es que en dicha actuación llevaba una Mayones Regius 8 negra que también utilizó en el proceso creativo junto a una Ernie Ball Music Man JP7, por lo que dice él mismo en esta entrevista para Origin Effects.

Las guitarras se pueden ver en acción en el mini-documental de dos vídeos también titulado DOOM: Behind the Music [07m35s] que ponía el año pasado por aquí, hablando del mensaje oculto en la banda sonora de DOOM. Ese es otro tema que también toca en su presentación, señalando que hay otro mensaje oculto en la banda sonora del que nadie se hizo eco. Los que quieran saber de qué se trata pueden saltar directamente al minuto 43 del vídeo.

Por último, por si alguien no ha tenido oportunidad de disfrutar el resultado final de todo lo que cuenta en la charla, se puede escuchar la banda sonora completa de DOOM en YouTube [02h08m13s].

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Nine Inch Nails: Closer (Uncensored) (1994) [00:04:36]

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Ponían hace unos días en Boing Boing un enlace a Monsters of Grok:

+ Fake band t-shirts for history’s greatest minds.

+ I don’t know about you, but I think science and philosophy are pretty bad ass, so join me in rocking out with some the most influential thinkers of all time!

¿Qué pinta tiene eso? Pues esta:

Me avergüenza reconocer que varios de los “logotipos” me resultan más familiares que la obra de los sujetos a los que hacen referencia. Wikipedia para qué te quiero…

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Aunque este post está motivado por una charla que tuve con Fer hace unos días (¡suerte con los exámenes!) se lo quiero dedicar a la señorita Su, que tuvo la gentileza no sólo de nombrarme si no de mostrarme unas Gibson Les Paul Custom muy chulas (a pesar de NIN ;P) en su blog. Las Gibson Les Paul me encantan, y más tras haber probado un par, a pesar de tener 22 trastes (se me hacen pequeñas pero seguramente es falta de destreza por mi parte). Reconozco que en cuestión de guitarras son algo macarra, por no decir macarrón, y estéticamente tiendo a babear por los diseños un poco más duros.

Ahora bien, con un perfil bastante clásico, The Blade de Composite Electronics (vista en Guitar Noize) ha conseguido enamorarme con su perfil, entre otras cosas:


Ésta se une a la colección de guitarras fabricadas con fibra de carbono que señalaba a principios de 2008 (y que, por tanto, estará desfasada) y a mi banco de guitarras que nunca tendré, aunque por $799 parece ser de las más asequibles del lote.