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Volviendo a ver el vídeo de ayer de Marty Friendman con Jorgen Munkeby me acordé de un artículo que había visto de pasada hace un par de meses. Me costó volver a encontrarlo pero finalmente me topé con él nuevamente a través de Hacker News.

Se trata de un texto de Alex Ross titulado «When Music Is Violence» donde se hace un breve repaso a algunos casos donde se ha utilizado la música como forma de agresión. Dejando de lado los efectos físicos del sonido en el cuerpo, el artículo reconoce que la respuesta a ciertas músicas estará influenciada por las preferencias personales. Es posible que algo que sea del agrado para una persona a otra le violente.

Yo supongo que el vídeo de ayer pretende ser, al menos, inquietante. Desde luego, hay vídeos con elementos gore más explícitos que se podrían considerar más violentos. Haciendo un repaso mental rápido, puedo señalar «Ohrwurm» de Cepahlic Carnage, «When I Lost My Bet» de The Dillinger Escape Plan o, más recientemente, «Clandestine Ways (Krokodil Rot)» de Cattle Decapitation. Otros, como «All Those Delicate Cuts» de Das Muerte, tienen un diseño más estilizado sin dejar de mostrar violencia. Quizás debiera etiquetar estos vídeos como NSFW pero sigo sin estar convencido.

«The Sound of Hate», por Erik Carter.

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Iba a etiquetar el vídeo de ayer de “From the Cradle to Enslave” de Cradle of Filth como NSFW pero me parecía innecesario, aparte de tener cada vez menos claro la utilidad taxonómica del término de marras. Entiendo que ciertos contenidos no sean aptos para su exposición en un entorno formal pero me da a mí que, en mi uso hasta la fecha, me estoy quedando sólo en la forma. Una aplicación más estricta del concepto probablemente tampoco fuese muy útil.

Por ejemplo, la historia que Bobby Darin canta en “Artificial Flowers” [03m29s] es bastante horrible: una niña de 9 años queda huérfana y se ve obligada a hacer flores artificiales para ganar “unos peniques al día” hasta que un día nevado la encuentran muerta, “cubierta de hielo”, junto a las flores que “hacía a mano y regaba con sus jóvenes lágrimas”. Eso sí, la música swing al estilo big band que acompaña esta historia es muy alegre y dudo mucho que alguien viese necesario utilizar la etiqueta en cuestión al poner esta canción.

Tampoco creo que fuese procedente aplicarla con la versión de “Hey Joe” de Jimi Hendrix [04m05s], a pesar de que habla de cómo un hombre primero anuncia que va a dispararle a su mujer por “pillarla tonteando/liada con otro hombre”, cosa que hace, y luego intenta huir a México tras admitir el hecho.

Puestos a ser tiquismiquis, quizás alguien considerase objetable la letra de “In the Summertime” de Mungo Jerry, que ya puse por aquí hace años, donde se anima a “beber [y] dar una vuelta en coche”.

Y esa es la cuestión, supongo. NSFW presupone la percepción que podría tener el contenido en un determinado ámbito. Una suposición relativamente “segura” es que una imagen explícita o una interpretación chocante pueda considerarse no adecuada, pero tampoco tiene que ver mucho con el contenido. Tendría que ponerlo a prueba, quizás con la genial versión de “Rancid Amputation” de Cannibal Corpse que apuntaba también hace tiempo.

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Hace poco dejaba por aquí el último vídeo de Behemoth y recuerdo haberlo buscado en Vimeo ya que, supuestamente, la versión en otras plataformas estaba censurada. Sin embargo, el otro día me saltó dicha edición y no vi ninguna diferencia. Tampoco es que viese mucha necesidad de crear una versión censurada: sus contenidos tienen de por sí un perfil determinado y no creo que alguien que quiera verlos se sienta ofendido por algún elemento en concreto.

Con todo, me picaba la curiosidad y buscando algún sitio donde aclarasen las supuestas diferencias me tope con la página en la Wikipedia sobre desnudez en vídeos musicales. No encontré respuesta sobre lo que estaba buscando, ya que es un listado forzosamente incompleto, pero vi que la primera entrada es la del vídeo de “Bicycle Race” de Queen [03m15s]. En él, sesenta y cinco modelos desnudas dan unas vueltas en bicicleta al Wimbledon Greyhound Stadium. Lo gracioso es que, según la Wikipedia también, cuando la compañía que había alquilado las bicicletas se enteró del uso que se les daba exigió que el grupo comprase los sillines.

No sé si realmente será el primer caso de vídeo musical promocional con desnudos pero sólo por esa anécdota ya merece mención especial.

Interior del single “Fat Bottomed Girls”/”Bicycle Race” visto en N-G-O-B.

El vídeo fue censurado/prohibido en algunos sitios aunque la imagen anterior, tomada en la misma sesión, también se utilizó como poster en el álbum Jazz, visto en Queen Poland. La portada del single, que dejaba por aquí hace unos años, también fue editada, pintando encima un bikini e incluso un sostén en la versión estadounidense.

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Ayer me puse a buscar lo que recordaba como una infografía de la historia resumida de la corpse paint y que acabé recordando que era un vídeo [02m04s] de finales del año pasado. En mi breve búsqueda me topé con algo que no me sorprendió pero que tampoco se me había ocurrido: corpse paint con desnudos. En la misma línea de lo que comentaban hace años en MetalSucks, no creo que se trate de un caso de regla 34 aunque me imagino que será una cuestión de percepciones.

Las fotografías que vi pertenecen a Jeremy Saffer y se pueden ver en su web y se supone que forman parte de un proyecto para editar un libro de esta temática fotográfica. También tiene algunas más en su tumblr, por si sabe a poco. Todo está etiquetado por el propio fotógrafo como NSFW, algo que en alguna ocasión he hecho en este blog a pesar de que todavía no sé si es tan necesario.

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Vale, tengo un problema. Veo una imagen así en LPCover Lover y lo primero que pienso es “¿será auténtica?”. Y no me refiero a la señorita.

No me parece preocupante que me interese por la naturaleza de la fotografía en lugar de por la mujer desnuda que en ella aparece. Lo que me inquieta es que probablemente sea muy evidente que la foto está compuesta para parecer antigua sin serlo y que yo dude. Y he dudado hasta el punto de buscar y encontrar la misma imagen con copyright, donde parece atribuir el origen a domai.com y la autoría al fotógrafo Andrey Slastyonoff aunque no he podido verificarlo. Aparentemente fue usada en 2002 como portada de la única maqueta/demo de un tal Buzz King, y hay referencias al fichero original (17676_slastyonoff_gan01.jpg) del 2001. En ningún caso he visto mención al nombre –artístico o real– de la modelo.

Ya puestos a ser inquisitivos, intenté encontrar qué clase de gramófono portátil es el que se ve, con aún menos éxito. Los que he visto alguna vez no tenían el porta-discos metálico, eran de cartón forrado o de madera, y supuse que eso sería algo característico pero en mi corta búsqueda virtual no me he topado con soluciones similares.

En fin, me conformaré con admirar a la chica. Pobre de mí.