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Hace un par de años el videojuego Alan Wake desapareció (temporalmente) de algunas tiendas digitales. El problema era que las licencias de algunas de las canciones incluidas en la banda sonora iban a expirar, con lo que no podían seguir usándolas dentro del juego. Lo que ha pasado con la portada de Surfing With The Alien de Joe Satriani es algo muy parecido.

La historia comienza en 1987, cuando Satriani cambia el título del que iba a ser su segundo disco. Inicialmente lo iba a llamar Lords of Karma pero, tras observar una reacción negativa al nombre, optó por usar el de otra canción del disco: Surfing With The Alien. Comentó esta decisión a Jim Kozlowski, director de producción de Relativity Records, quien no sólo era una aficionado a los cómics si no que también había tenido el mote Silver Surfer en su época de DJ en Boston.

A esto, Satriani vino a responder algo así como «¿mande?», por lo que cuenta en esta entrevista de donde sale toda la historia que estoy contando. El señor Kozlowski le mandó unos cuantos cómics, para corregir el desconocimiento del guitarrista sobre Estela Plateada y le comentó que conocía gente en Marvel.

El resultado es esta gloriosa portada inspirada en un panel del Silver Surfer #1 de 1982 dibujado por John Byrne y entintado por Tom Palmer:

Cubierta original de Surfing With The Alien de Joe Satriani, sacada de aquí.

Aparentemente, ni Byrne ni Palmer recibieron tipo alguno de regalía por el uso de su arte, pero eso no es relevante a esta historia concreta.

El acuerdo parecía bueno y parece ser que había cierto aprecio de algunas personas en Marvel por el Satriani. Por lo que cuentan en este foro de fans de Byrne, Steve Englehart llamó «Satriani» al planeta de origen de S’Byll, la emperatriz Skrull, por el guitarrista. El planeta sale mencionado en Silver Surfer Vol. 3 #13.

Dado que la licencia concedida por Marvel era de tiempo limitado, el uso de la imagen tenía que ser renegociado cada cierto tiempo. Según Satriani, lo que pedían por volver renovarlo en esta ocasión era inaceptable. Por lo tanto, decidieron no pagar la nueva licencia y, desde algún momento del año pasado, el disco tiene una nueva portada que poco o nada tiene que ver con la anterior.

No creo que el nuevo diseño quedara tan bien en una guitarra como lo hacía el original en las guitarras que hizo Ibanez para conmemorar el vigésimo aniversario del disco.

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A pesar de las recomendaciones de mi hermano, todavía no he jugado al Alan Wake. Teniendo que de un tiempo a estar parte gestiono bastante mal mi tiempo para jugar no creo que esto vaya a cambiar en un futuro inmediato. Mirándolo por el lado positivo, dado que mi ordenador lo compré años antes de que el juego saliera al mercado, cuando llegue a probarlo probablemente me parecerá espectacular.

Y si llego a hacerlo será porque lo compré hace una temporada, seguramente en algún paquete de juegos a precio reducido. O más bien, compré una licencia de Steam para jugar a este juego, cosa que ya no se puede hacer como informaban en Kotaku hace unos días: Alan Wake Is Disappearing From Steam And Xbox Live Because The Future Is Weird.

Los creadores del juego de terror Alan Wake han dicho hoy [N. del T.: 12 de mayo de 2017] que van a sacar el juego de Steam y Xbox Live por un problema con las licencias musicales. Aunque puedas quedarte con el juego si ya lo has comprado, no podrás comprar Alan Wake a partir del 15 de mayo.

Remedy, el estudio tras Alan Wake, ha dicho que está estudiando volver a licenciar la música para Alan Wake pero que no sabe cuando ocurrirá, si es que ocurre. El estudio no ha dado detalles pero Alan Wake contaba con una seria de canciones bajo licencia de artistas como David Bowie o Depeche Mode, que probablemente cuestan un montón de dinero. Alan Wake debutó en Europa el 14 de mayo de 2010 —quizás los desarrolladores pensaron que un acuerdo de licencia de siete años sería suficiente.

Imagen promocional del vídeojuego «Alan Wake» (2010).

La nota que el estudio puso en Twitter da la misma información, en menos palabras:

No es la primera vez que pasa algo así. Hace años pasó lo mismo «Grand Theft Auto: Vice City», asunto que se solucionó volviendo a publicar el juego con las canciones de licencia expirada sacadas de la banda sonora.

Y este mismo problema se le presenta a los consumidores. Muchas plataformas que manejan productos digitales no los venden, los licencian. Eso quiere decir que esa copia del juego, película o disco no pasa a ser propiedad del que lo paga, ya que lo que se adquiere realmente es una licencia de uso bajo determinados términos y condiciones. Parte de esos términos pueden incluir cortar el acceso a esos productos digitales sin opción de reclamación.

No quiero que esto suene a alegato ludita. Puedo tener mi opinión acerca de este tipo de acuerdos de licencia u otros mecanismos asociados a la distribución de bienes digitales (como el DRM) pero, como he mencionado al principio y por poner un ejemplo, uso Steam para casi todo lo que juego. Eso no quita que, en la medida de mis posibilidades, siga comprando libros, discos, películas, cómics y vídeojuegos como bienes físicos.